Los jugadores del Racing celebran un gol ante el Villarreal. EFE/Pedro Puente Hoyos

2-2. El Racing sorprende a un Villarreal que reaccionó a tiempo

Santander (EFE).- Un buen Racing de Santander puso por momentos contra las cuerdas al Villarreal (2-2), en un encuentro en el que se vio obligado a remontar un 2-0 en contra y luego no fue capaz de doblegar a un recién ascendido que se mantuvo fiel a su estilo y supo aguantar en los momentos de mayor empuje de su rival.

El entrenador del Racing de Santander, José Alberto López, lo había avisado en la previa del encuentro, su equipo no iba a renunciar a sus principios y, al igual que el año pasado mostró las fortalezas y debilidades de una plantilla que es capaz de marcar muchos goles y también de encajarlos.

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Para ser el primer partido de la temporada, y mediados de agosto, el encuentro comenzó con bastante ritmo, con ambos equipos buscando el área rival rápidamente, si bien es cierto que el Villarreal daba la sensación de mayor peligro en sus acciones y pronto Mikautadze probó a Agirrezabala con dos disparos desde la frontal.

Poco a poco el Racing se fue animando, presionando cada vez más en campo rival y, pese a la lesión del defensa brasileño Pedro al cuarto de hora de partido, poco después, y tras la intervención del VAR, Andrés Martín convirtió un penalti por una falta cometida sobre Salinas para adelantar a los cántabros en el marcador.

El tanto local hizo estallar a un Sardinero que presentaba, como habitualmente en los últimos tiempos, una gran entrada y espoleó a los suyos en busca de aumentar su ventaja ante un Villarreal que, por momentos, pareció desarbolado ante un vendaval verdiblanco que no le permitía salir de su propio campo.

Así, pasada la media hora de encuentro, tras varios rechaces, el canterano Sergio Martínez controló en la frontal y enganchó un potente disparo que se coló de manera inapelable por la escuadra izquierda de la portería de Luiz Junior.

Un nuevo partido

El partido se había puesto muy de cara para los locales pero, justo antes del descanso, en dos fogonazos amarillos, el Villarreal puso las tablas en el marcador, primero con un disparo raso cruzado de Gueye y, un minuto después, con un gran gol de Pépé, que, desde el pico derecho del área, superó a Agirrezabala con una bonita parábola al palo largo.

Ambos equipos afrontaban la segunda parte como un nuevo partido, de cuarenta y cinco minutos, y el Racing, a pesar del mazazo que suponía haber perdido su renta en apenas un minuto, y en uno de los momentos considerados como psicológicos, saltó mejor al terreno de juego en la reanudación, obligando al técnico groguet, Íñigo Pérez, a realizar un triple cambio, y dar entrada a Gerard Moreno y Buchanan, al poco de comenzar el segundo acto.

El centrocampista colombiano del Racing Gustavo Puerta (i) salta por el balón con Nicolas Pepe, del Villarreal. EFE/Pedro Puente Hoyos

La amplitud y calidad de banquillo del Villarreal se hizo notar con el paso de los minutos y los amarillos fueron metiendo cada vez más en su propio campo al Racing, al que las piernas empezaban a flaquear y trataba de cazar algún contragolpe pasa sacudirse la presión.

Sin embargo, aunque Agirrezabala tuvo que intervenir en un par de ocasiones, los cántabros aguantaron en los momentos de mayor empuje del Villarreal y llegaron al tramo final con el partido totalmente abierto y manteniendo intactas todas sus opciones.

En los instantes finales el partido pudo desequilibrarse a favor de cualquiera de los dos equipos, pero, quizás por la falta de fuerzas a estas alturas de temporada, ninguno estuvo fino a la hora de definir sus ocasiones y finalmente no se movió el empate, quizás el resultado más justo tras lo visto en el global del encuentro.