Santander (EFE).- Trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio se han concentrado en la plaza del Ayuntamiento de Santander para pedir que se actualice su convenio y unas condiciones laborales «dignas».
Representantes del colectivo explican que «se están traspasando ya muchas líneas rojas» en este sector,.
Y recuerdan que la ayuda a domicilio «trabaja con personas» y es un campo en el que «no solo existe el dinero».
«Lo dice bien claro mi bata, con el cuidado no se hace negocio», destaca Ana, una de estas trabajadoras que está protestando por sus condiciones de trabajo, al tiempo que señala la leyenda escrita en su bata de trabajo.
Estas trabajadoras, que en total son unas 5.000 en Cantabria, denuncian que en sus empresas se hacen contrataciones a personas sin formación.

También que los salarios no se actualizan y que llevan más de quince años con la misma tarifa de kilometraje.
Apuntan que no tienen horas para ir al médico y que los complementos salariales se absorben y sin ellos no llegan al SMI,
Y lamentan que les ponen jornadas divididas que hacen imposible que puedan conciliar o buscar otros trabajos.
«Las empresas que licitan estos servicios son privadas, se encarece el servicio a los usuarios pero a las trabajadoras nos tienen obsoletas», afirman.
Dicen que «las empresas se lucran» a su costa porque, a pesar de que las administraciones «ponen más dinero» en estos contratos, «eso no repercute ni en las trabajadoras y mucho menos en el servicio».
«Llevamos muchos años calladas, nunca hemos salido a la calle y ya toca. Ya toca hacernos ver. Hemos empezado, ya llevamos tiempo y ahora cada día un pasito más», subrayan.
Con su protesta, piden un convenio y unas condiciones de trabajo «dignas».







