El refugio antiaéreo de El Viso (Córdoba), que data de 1937, se ha convertido en un atractivo turístico para el municipio, que combina esta arquitectura bélica con las visitas a su rico patrimonio religioso, artístico, artesano y de folclore para elaborar una oferta singular. EFE/Rafa Alcaide

Arquitectura bélica y ermitas, la singular oferta de turismo de El Viso (Córdoba)

Álvaro Vega | El Viso (Córdoba) (EFE).- La combinación de la arquitectura bélica con su rico patrimonio religioso, pero también artístico y artesano y mezclado con su folclore, configura una singular oferta turística de El Viso, un pueblo de 2.528 habitantes de la comarca cordobesa de Los Pedroches.

María Fernández es oriunda de Villaralto, apenas a siete kilómetros de El Viso, donde reside desde que se casó, hace cuatro décadas. Tras salir de la primera parada de la visita, el refugio antiaéreo construido en 1937, comenta a EFE que lo que más le ha impresionado “es cuando he visto las escaleras antiguas, de antes que son de madera; es cuando me ha venido el recuerdo de lo que podrían haber pasado las personas allí”.

El refugio está en el subsuelo de la plaza de la Constitución, la principal de El Viso, tiene 78,5 metros cuadrados de galería, con capacidad para cuatrocientas personas.

A él se accedía originariamente por cuatro entradas desde el exterior y disponía de una quinta a través de un túnel desde el actual Ayuntamiento, en 1937 un almacén de trigo que daba a lo que hoy es Correos, que entonces era la escuela.

Acceso directo desde la escuela

“Se cree que era para que los niños tuvieran un acceso directo al refugio, sin tener que pasar por la calle”, explica a la treintena de personas que participan en la visita turística en la que está María la técnica municipal de Turismo, Pilar Ramos.

Pilar lleva años encadenando contratos discontinuos en el Ayuntamiento. Esta eventualidad laboral es un impedimento para montar un programa estable de visitas, afirma. Estas “se organizan a demanda”, un sistema a la carta, incluso para dos personas, que pueden elegir fecha y programa.

El grupo se dirige por la calle Blanca a la iglesia de la Encarnación, cuyo origen se remonta a finales del XV y principios del XVI. Sus actuales dimensiones vienen de 1623. Los dos primeros cuerpos de su torre exenta datan de 1780 y los dos segundos de 1928. Ahora es parte definitoria del perfil urbano de El Viso.

Conocer la identidad

De la arquitectura bélica a la religiosa. “Mezclamos un poco el sentido religioso para que también la gente que viene de fuera conozca un poco nuestra identidad”, dice a EFE Gema Carrasco, la delegada municipal de Cultura.

En la iglesia de la Encarnación está sobre unas andas la imagen de Santa Ana, la patrona y alcaldesa perpetua del municipio. Llegó el 26 de julio y estará hasta el martes.

Camino de su ermita el grupo se encuentra la de las Eras, a la que se llega por parte del recorrido que hacen las vaquillas en los encierros en las fiestas de Santa Ana. Está engalanado por los trabajos del curso de croché aplicado organizado por el Ayuntamiento con la ayuda de la Diputación de Córdoba.

La ermita de las Eras tiene la morfología típica de las de la zona. Aunque con la particularidad de que tiene un calvario, un cubo de mampostería sobre el que se eleva, a unos dos metros, un olivo.

Arquitectura bélica

Manto de croché

Bajo un manto de croché, por unas de las vías más anchas de El Viso, la avenida de la Ermita, se llega a donde estaba la original de Santa Ana, del siglo XV y que a mediados del XIX estaba ruinosa. El cura, en vez de restaurarla, decidió levantar una al estilo centroeuropeo. No se sabe el motivo más allá que el religioso había viajado por el continente.

Del siglo XV se conserva el arco de granito de la portada en la verja del pequeño parque que precede a la ermita. Desde mediados del XX se levanta un edificio circular, como la torre, con tejado de pizarra “propio de los sitios donde hay nieve”, relata Pilar en sus funciones de guía.

“Una porquería. Don Manuel nos hizo un flaco favor”, comenta uno de los integrantes viseños del grupo. Otro enfatiza: “La ermita esta parece hecha por Gaudí”.

Se acabó la arquitectura religiosa. Toca conocer el Centro de Artesanía de Los Pedroches, con forja y artesanía con cuero y madera.

Alienada en la misma acera de la avenida del Parque, el Centro de Interpretación del Auto de los Reyes Magos trata de explicar el acerbo de esta manifestación de folclore cuya primera representación se sitúa en 1836. Ahora se lleva a cabo cada cuatro años y que para Pilar Ramos “es como una seña de identidad”.

En la planta alta del centro, María, la mujer que se impresionó con las escaleras del refugio, exclama: “Esa es mi Rocío”. Ha reconocido, incluso apareciendo de espaldas, a una de sus hijas en una fotografía gigante como una de las dazantes de la representación.

El Centro Expositivo Aurelio Teno es la última incorporación a la oferta del municipio. Se abrió el 11 de abril de 2022. Es la última parada de la visita, con la noche ya echada, con obras adquiridas por el Ayuntamiento, en depósito y en cesión temporal.
“Sabes más de la historia de El Viso que muchos de nosotros”, le dice una de las mujeres del pueblo a Pilar para cerrar el recorrido. EFE