Un grupo de estudiantes de la Universidad de Sevilla ha tomado el acceso principal a la institución para realizar una acampada contra los ataques de Israel a Palestina. EFE/Fermín Cabanillas

Los estudiantes acampados en Sevilla aseguran que no interfieren en la vida universitaria

Sevilla, (EFE).- Los estudiantes que desde la noche de este lunes están acampados en el acceso principal del rectorado de la Universidad de Sevilla han asegurado que no interfieren «en absoluto» en el trabajo del centro, al estar situados en un punto que permite sin problemas el acceso y salida de la sede.

Según ha informado a EFE un portavoz de los acampados, que protestan con esta medida por los ataques de Israel al pueblo palestino, la primera noche de acampada se ha desarrollado con algunas incidencias. Y acusan a la Universidad de no cumplir el acuerdo para tener acceso las 24 horas del día a los baños y el suministro eléctrico.

Estas precisiones se producen después de que la Universidad de Sevilla condenase anoche la acampada. Al señalar que se lleva a cabo en un lugar distinto al acordado, y que afecta a la vida «laboral y académica» de la institución.

Acuerdos con el equipo rectoral

Los estudiantes han defendido de nuevo que cambiaron la ubicación inicial de acampada que les concedió la Universidad «para acceder a mejores zonas para igualar las condiciones acordadas con el equipo rectoral».

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Un grupo de estudiantes de la Universidad de Sevilla ha tomado el acceso principal a la institución para realizar una acampada contra los ataques de Israel a Palestina. EFE/Fermín Cabanillas

Han señalado que la Universidad «ofrecía una reserva de espacios para la acampada y la asamblea. Junto a aprovisionamiento de agua y baños para los estudiantes durante toda la noche. Y una garantía de poder entrar y salir del recinto». Pero el equipo rectoral «envió el comunicado una hora más tarde de la hora a la que se comprometió. E intentó imponer unas restricciones intolerables a la acampada».

Los concentrados acusan al equipo rectoral de exigir «el control de las entradas y salidas e identificación de las transitantes». Y no garantizar que la Policía no entraría en ningún momento a disolver la acampada. De modo que «fue el rectorado el que impuso unas condiciones inaceptables, a sabiendas de que era imposible que las acatásemos».

La seguridad del edificio

«Alertamos a la opinión pública de que cualquier altercado será obra de quienes están interesados en que la acampada reivindicativa, cívica y solidaria no prospere», enfatizan. Para subrayar que el espacio universitario no está ocupado, «se halla bajo control directo estudiantil». Y no se ha restringido el acceso a ninguna persona que desee transitar por el exterior o el interior del edificio. «Ya que esta se impone por la seguridad del edificio, no por el estudiantado».

Con respecto a la misma movilización que se desarrolla en la Universidad Pablo de Olavide, han señalado que todo está «correcto» en base a los acuerdos alcanzados, «han abierto los baños y vestuarios, todo tranquilo y sin problemas», aunque reprochan al equipo rector recién elegido que no haya hecho acto de presencia «a pesar de haber sido una institución bastante comprometida con la causa palestina hasta hace dos meses». EFE