La actriz onubense Carmen Frigolet posa para EFE durante la entrevista en la que ha explicado las claves de su primera novela, 'Dalila no amaba a Sansón'. EFE/ Fermín Cabanillas

‘Dalila no amaba a Sansón’, una historia de amor y viajes con Marruecos como testigo

Fermín Cabanillas | Sevilla (EFE).- A la actriz onubense Carmen Frigolet le rondaba hacía mucho tiempo plasmar en papel su pasión por un país “que está a un ratito de ferry de España”, y al mismo tiempo situar en su territorio una historia de amor, de desamor, de encuentros y pérdidas, y así nació su primera novela, ‘Dalila no amaba a Sansón’.

Un libro que define como “un cuaderno de viaje lleno de emociones”, que lleva al mundo de las letras por primera vez a una actriz nacida en Isla Cristina que ha sido la cara de varios programas de televisión de Canal Sur TV, ha estado en series como ‘Allí abajo’, de Antena 3 o en ‘La chica invisible’, de Disney+, aparte de ser la protagonista de la comedia teatral ‘La vecina de abajo’, actualmente en cartel.

Ahora, con una novela editada por Independently published, muestra «la original historia de amor en Marruecos de dos personajes que no encuentran su camino”, que, paradójicamente, “tienen unas grandes diferencias culturales, pero son precisamente las que les unen”.

Ismael es marroquí, Sara es una española de mediana edad que ha encontrado la felicidad junto a él, pero se produce un giro dramático en los acontecimientos, y Sara decide empezar un viaje “sentimental, repleto de descubrimientos, aventurero y mágico, que le ofrecerá una segunda oportunidad y la llenará de vida”.

La necesidad de escribir

Carmen Frigolet explica que son muchas las razones que la llevaron a contar la historia que recoge su novela, pero, ante todo, resume que “había que contar cómo una mujer hace un viaje, que además es el viaje de toda su vida”, y, sobre ella misma, señala que se ha dejado llevar por “esa necesidad de las actrices de tener heroínas protagonistas de mediana edad y que sean protagonistas de la acción”.

“Ella es una mujer madura que está en duelo, y necesita hacer un viaje interior por Marruecos, donde se va encontrando muchas aventuras”, explica a la hora de resumir la trama, y concreta que, según vayan pasando las páginas, “mucha gente se va a identificar con lo que vaya leyendo”.

Para ella, es una lectura “que puede hacer feliz a muchísima gente”, y dar, además, la oportunidad de “conocer Marruecos desde tu sofá”, el Marruecos de los grandes paisajes y de la gente humilde, pero también el de “las mentiras”, el de intentar encontrar en Casablanca algún vestigio de la película que hizo famosa en todo el mundo a esta ciudad, cuando todo fue fabricado en un estudio a miles de kilómetros de allí para mostrarlo en el cine.

La actriz onubense Carmen Frigolet posa para EFE durante la entrevista en la que ha explicado las claves de su primera novela, ‘Dalila no amaba a Sansón’. EFE/ Fermín Cabanillas

“En media hora estás en otro mundo”

Carmen Frigolet ejerce de embajadora marroquí sin tapujos. Disfruta mucho de «un país que está ahí al lado, que solo tienes que ir a Tarifa, montar en el ferry y en media hora estás en otro mundo”, y allí se abre a los ojos del visitante “un lugar maravilloso, sin tener que subir a un avión y cruzarte un océano para llegar tras chorrocientasmil (sic) horas de vuelo”.

“Lo tenemos ahí al lado y es un país maravilloso, bellísimo, con una gastronomía excelente y con una gente que merece mucho la pena conocer, con unos valores que quizás nosotros ya hemos olvidado”, resume cuando recuerda su propia experiencia, y subraya que “es increíble que esté tan cerca” y que se visite tan poco, “ incluso que haya gente que todavía no haya visitado Marruecos».

Con todo, a través de los ojos de la protagonista, ‘Dalila no amaba a Sansón’ permite conocer un Marruecos “real, crudo y entrañable al mismo tiempo”, con su protagonista “empeñada en vivir a pesar del dolor, haciendo uso de su instinto de supervivencia para encontrar su destino”.

Y todo ello, mostrando a personajes de diferentes nacionalidades, que van conformando un auténtico crisol de culturas entre los parajes y paisajes marroquíes, con Sara “teniendo que decidir entre seguir caminando sobre esa fina línea que separa la cordura de la locura o buscar su lugar en el mundo». EFE