Córdoba, (EFE).- El centro de almacenamiento de residuos radiactivos de media, baja y muy baja actividad de El Cabril (Córdoba), recibirá en los tres próximos años unas 2.000 toneladas de material procedente del desmantelamiento de la central nuclear de Garoña (Burgos).
En rueda de prensa en Córdoba, tras inaugurar las XXIIJornadas de Residuos Radiactivos de Instalaciones Radiactivas, el director de Operaciones de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), Manuel Rodríguez Silva, ha señalado que por el momento el centro de almacenamiento cordobés ha recibido 360 metros cúbicos de material procedentes de los trabajos previos al desmantelamiento de la central repartidos en cerca de 50 expediciones diferentes.
Por otro lado, ha explicado que Enresa mantiene contrato para la retirada de sus residuos radiactivos con 1.009 instalaciones radiactivas de toda España, de las que el 52 por ciento pertenece a diferentes ámbitos industriales, algo más del 30 por ciento son de uso médico y cerca del 18 por ciento al campo de la investigación y la docencia.
Se trata de residuos heterogéneos que incluyen, entre otros, fuentes de radioterapia, materiales residuales del uso de radioisótopos en medicina nuclear y de todo tipo de investigaciones médicas o docentes; fuentes de control de procesos y medidas industriales; o equipos en cuya composición o que para su funcionamiento precisan de componentes radiactivos.
Ampliación de El Cabril
En todo caso, son residuos de baja y media actividad que siguen un proceso reglamentado hasta que finalmente son gestionados en El Cabril.
En este sentido, el jefe del Departamento de Logística de Enresa, Guillermo Martín, ha explicado que Andalucía generó alrededor del 2,3 por ciento de los residuos procedentes de instalaciones radiactivas retirados en toda España y, de ellos, el 97 por ciento son de instalaciones industriales y cerca de un 3 por ciento de instalaciones médicas.
Además, casi un 80 por ciento de estos residuos radiactivos retirados en Andalucía proceden de instalaciones incluidas en el ámbito del Protocolo sobre Vigilancia Radiológica de Materiales Metálicos, que tiene como objetivo detectar fuentes y materiales radiactivos entre los materiales metálicos a procesar antes de que se produzca un incidente.
Finalmente, la directora de El Cabril, Eva Noguero, ha señalado que tras recibir en enero la autorización para la ampliación del centro, se está trabajando en la elaboración de la documentación de los proyectos para tratar de licitar los trabajos de obra y construcción durante el próximo año. EFE










