Christian Afonso I Sevilla, (EFE).- Trabajar la memoria no como un pozo inactivo de recuerdos, sino como una fuente de inspiración que fluya hacia la toma de acción para el presente y el futuro. Esta es la idea con la que trabaja la presidenta de META Miami, Milagros Maldonado, impulsora del proyecto ‘Ave Doñana’, que busca unir arte y ciencia para impulsar la conservación de este enclave natural.
Maldonado está en Sevilla estos días para la inauguración de las dos exposiciones del proyecto en este su segundo año de los tres previstos, que se encuentran en la Fundación Biodiversidad de la capital hispalense y que corren a cargo de los artistas Adrián Pujol y Carmen Laffón.
En entrevista con EFE, explica que en tiempos como los que se viven en la actualidad, la mezcla de creatividad y productividad le parece la mejor manera de estar activos y de buscar aportar un granito de arena para el cambio. Lo llama la «productividad creativa».
Eso es lo que rezuman las exposiciones de ‘Ave Doñana’, con obras que profundizan en los paisajes de este enclave de enorme biodiversidad, de su flora y de su fauna, tanto nativa como migratoria.
Maldonado destaca que uno de los aspectos más importantes de este proyecto tiene que ver con el ingrediente artístico que le pone a su receta para dar a conocer la fragilidad de la biodiversidad.
«Sevilla es un maravilloso ejemplo, porque eso es algo que ha hecho siempre la religión católica, que está llena de cuadros, de todo tipo de acciones e imágenes, que eran la manera de la Iglesia de enseñar», ahonda.
Una «inquietud»
Para la filántropa, no debe estar tan alejada esta idea medieval de lo que ella pretende en la actualidad, que es «encontrar una inspiración en el interlocutor» a partir de una obra artística, y conectar a esa persona con Doñana, sensibilizarla a partir de «entender por esa imagen que hay algo muy precioso que no se debe cambiar».
Y ello parte de una premisa: trabajar desde la memoria como un foco activo.

«Es una manera no de recuperar lo perdido, sino de utilizar ese pasado para buscar una reacción, activar el pasado de una manera dinámica para coger impulso para una acción», explica la presidenta de META Miami.
El proyecto ‘Ave Doñana‘ nació como una «inquietud». Así la define Milagros Maldonado, quien hace unos años vio artículos en los que se alertaba de los peligros por los que pasaba el Parque Nacional por la sequía que había afectado a sus acuíferos y, por consiguiente a sus lagos lo que hizo que la avifauna dejara de acudir a este importante punto de peregrinación.
La relación de su familia con la Estación Biológica de Doñana se remonta décadas atrás, cuando se creó la Estación El Hato El Frío, al suroccidente de Venezuela, donde los Maldonado tenían unas tierras en las que impulsaron la conservación y reintroducción de especies que se habían visto expulsadas de sus hábitats naturales.
Sumar en pro de la conservación
Ese territorio de interés biológico e investigador fue confiscado por el régimen chavista en la primera década de este siglo, sacando a los biólogos «a patadas» y quemando la biblioteca que albergaba con todos los estudios que se llevaron a cabo en esos años, por lo que se comenzó a trabajar en recuperar el legado del archivo de los Maldonado. Y en esta tarea apareció Sevilla.
«Decidimos regresar a Sevilla para entrevistarnos con los biólogos que habían estudiado el neotrópico en Venezuela. Cada biólogo de Doñana venía entre dos años y cuatro años y medio a estudiar un animal distinto o un grupo de animales distintos (…) Vinimos a tratar de recuperar esos estudios que se quemaron en la biblioteca del Hato El Frío», relata la mujer.
‘Ave Doñana’ no deja de ser una de las consecuencias de todo este trabajo. Un proyecto con «varias aristas» que van más allá del apartado artístico, sino que su programa, que se extiende hasta marzo, está cargado de conversatorios, debates y charlas con científicos, artistas, escritores, poetas o fotógrafos.
Porque, detalla Maldonado, «otra de las ventajas maravillosas de unir la ciencia con el arte, es que a partir del arte se puede dar comunicación a parte de la investigación, encontrar una manera de profundizar en el trabajo que ellos hacen».
Maldonado admite que con este proyecto siente que está «sumando» para lograr conservar el planeta y sus bondades, y cree que con su ejemplo otros pueden aportar su granito de arena, que tomen conciencia en la necesidad de que nuestro planeta «mejore». Esa es una de las principales luchas de su familia.
Cuidar, conservar, mantener…
Y es que, como dijo en su momento Iván Maldonado, su padre, en una visita que hizo a Sevilla en 1987, «cuidar, conservar mantener, qué gran placer que lo de ayer se pueda ver mañana». Una sentencia que estos días, casi 40 años después, son la puerta de bienvenida a la exposición con la que su hija no solo busca honrar su legado, sino también darlo a conocer para impulsar un cambio hacia un mundo mejor. EFE









