Fermín Cabanillas | Sevilla (EFE).- El violinista británico-neerlandés Daniel Rowland ha asegurado que una obra como ‘Las cuatro estaciones’, de Vivaldi, reúne todo lo necesario para disfrutarla en vivo, porque tiene piezas “infinitamente frescas, coloridas e inventivas, llenas de drama, contrastes vívidos y una imaginación absolutamente desbordante”.
Lo ha explicado en una entrevista con EFE con motivo de su actuación en Sevilla el próximo 16 de diciembre, donde presentará en el Cartuja Center Cite ‘Las cuatro estaciones intemporales’, basada en “la primera obra programática de la historia de la música”, en la que Vivaldi describe “todo con tanta viveza que prácticamente podemos sentirlo, verlo e incluso olerlo”.
“Esta música es infinitamente colorida, y se siente tan moderna hoy como debió sentirse hace más de 300 años en Venecia”, ha dicho Rowland, que ha asegurado que “siempre es una enorme alegría interpretarla”, especialmente con sus “queridos amigos” de la Orquesta del Festival Stift, con la que estará en Sevilla.
“El violín es como una soprano”
Daniel Rowland ha asegurado que los violinistas tienen la suerte de que, a lo largo de los siglos, “tantos compositores se sintieran inspirados a escribir su música más vívida, emocional, lírica y virtuosa para él”, y ha añadido que a menudo piensa que es “como la soprano de una ópera, porque da la oportunidad de brillar, de mostrar toda la gama de emociones y drama”.
Desde Vivaldi hasta Paganini, Sarasate, Wieniawski “y tantos otros”, el violín ha inspirado “deslumbrantes piezas de virtuosismo”, para citar además a “los verdaderos gigantes”, como Beethoven, Brahms, Bartók, Alban Berg o Philip Glass”.
Para él, “no hay mayor alegría que interpretar” y especialmente dirigir desde el violín a un grupo de músicos “de espíritu libre, afines y apasionados” y ha añadido quen sus actuaciones, llegan al público “la energía, la amistad, la emoción compartida al tocar”.
Música en su casa desde siempre
Recuerda que la influencia de sus padres ha sido determinante en su carrera. «Vengo de una familia musical. Mi padre fue un maravilloso compositor y pianista inglés, y mi madre, que es holandesa, también estudió piano, en Ámsterdam y Viena”, con lo que siempre hubo música en su casa, y ha destacado de su padre que hasta su fallecimiento hace casi veinte años “estuvo increíblemente activo, componiendo música bastante vanguardista y modernista durante toda su vida”.
Rowland creció en un pequeño pueblo del este de Países Bajos. Y “siempre había músicos en casa ensayando con mi padre o preparando sus obras”. Por ello desde niño, escuchaba a Beethoven, Brahms o Schubert. «Pero también la música moderna más experimental”. De modo que estuvo “expuesto a todo el espectro del lenguaje musical desde muy pequeño” y eso le marcó.
Ahora, llega a Sevilla “con muchísimas ganas de interpretar” junto con las Estaciones de Max Richter, ‘The American Four Seasons’ de Philip Glass. Esta es “una obra completamente original -su segundo concierto para violín- escrita para violín, orquesta de cuerdas y teclados”.
Obra divertida
“El Vivaldi Recomposed de Max Richter es una obra extraordinariamente divertida, tanto para interpretar como para escuchar”, ha asegurado el violinista. Ha destacado que Richter “dio en el blanco con esta reimaginación de la obra maestra de Vivaldi”. Está “llena de respeto por el original, y en algunos momentos cita directamente a Vivaldi. Y, al mismo tiempo, la lleva con audacia, imaginación y enorme creatividad a nuestro tiempo”.
Ha destacado que es una mezcla “de profundo respeto por Vivaldi y una transformación audaz y aventurera hacia nuestro tiempo”. Se ha mostrado feliz de actuar en Sevilla, donde solo ha estado una vez. Fue cuando era más joven, acompañando a su novia, que actuaba con el Ballet Gulbenkian, la compañía de Lisboa ya desaparecida. “Quedé completamente hechizado por la belleza y la energía especial de la ciudad”, ha dicho para despedirse. EFE