Marismas de Doñana junto al poblado de El Rocío. EFE/ José Manuel Vidal/ARCHIVO

Las lluvias dan un respiro a Doñana, donde persisten retos estructurales a largo plazo

Sevilla (EFE).- El informe ‘Estado de la Biodiversidad de Doñana 2025’, presentado este jueves por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), apunta que las lluvias del pasado año dieron un respiro a este espacio natural, donde en cambio persisten retos estructurales a largo plazo.

Los resultados del programa de monitorización de la Estación Biológica de Doñana muestran que la inundación excepcional de la marisma el pasado ejercicio benefició a la vegetación y la reproducción de aves, anfibios e insectos acuáticos.

No obstante, los datos reflejan también la persistencia de problemas estructurales como el escaso número de lagunas inundadas, el declive de especies nativas y el impacto de las invasoras, según ha informado el CSIC.

«El agua de este año y la del pasado ha supuesto la estabilización de Doñana, que estaba en una trayectoria negativa a lo largo de la última década para muchos indicadores, no solo para las especies que dependen del agua», ha indicado en una rueda de prensa en Sevilla Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).

Presentación de los resultados del informe Estado de la biodiversidad en Doñana 2025, dentro del Programa de Seguimiento de Procesos Naturales en el Espacio Natural de Doñana. EFE/Raúl Caro

Motivos para la esperanza

Revilla, quien cree que hay motivos para la esperanza pero que es necesario seguir trabajando en la recuperación, ha destacado que el acuífero ha dejado de empeorar y se ha iniciado una lenta recuperación: «A Doñana este agua le viene muy bien, la marisma está al 90 % de superficie inundada y le sigue entrando».

Los datos recabados por la Infraestructura Científica y Técnica Singular Reserva Biológica de Doñana (ICTS-Doñana) confirman que el espacio natural sigue teniendo un enorme valor ecológico, pero también reflejan una situación compleja que combina señales alentadoras con síntomas preocupantes.

Las precipitaciones apuntan a una evolución positiva de Doñana, aunque persisten problemas muy importantes que requieren esfuerzos constantes a largo plazo y no se solucionan con un año o dos buenos de lluvias.

Precipitaciones en la media y una marisma revitalizada

Según el CSIC, Doñana ha sufrido durante más de una década lluvias por debajo de la media, con una sequía muy acentuada en 2022 y 2023, y el ciclo hidrológico 2024-2025 ha registrado una precipitación total de 675 litros, una cifra superior a la media histórica, situada en 530.

Más allá de la cantidad total de lluvia, ha sido sin embargo clave su distribución a lo largo del año, dado que las precipitaciones se concentraron de forma intensa en cortos periodos de tiempo, especialmente en marzo, cuando se recogieron 287,2 litros, el 42,6 % del total anual.

Estas lluvias provocaron fuertes avenidas en los arroyos que alimentan la marisma y dieron lugar a un llenado excepcional, de modo que alcanzó en marzo de 2025 una inundación cercana al 100 %, algo que no ocurría desde 2010.

Se mantuvo con agua durante 157 días, casi el doble de la media histórica de 79 días, lo que sitúa a este ciclo entre los más largos desde 1984.

El análisis dentro de la Reserva Biológica de Doñana sobre vegetación y entorno muestran una marisma con mayor vigor vegetal que el año anterior y con más del doble de productividad.

El director de la Estación Biológica de Doñana, Eloy Revilla (c), durante la presentación de los resultados del informe Estado de la biodiversidad en Doñana 2025. EFE/Raúl Caro

Persiste la preocupación por el estado de las lagunas

No obstante, esta situación excepcional no se ha reproducido en el sistema de lagunas, mucho más dependiente del estado del acuífero que del agua superficial, y solo el 36 % de ellas llegaron a inundarse, lo que refleja la falta de recuperación del acuífero.

Las lagunas ‘peridunares’, las más grandes de Doñana (Santa Olalla, Sopetón y Dulce), mantuvieron agua durante gran parte del ciclo hidrológico.

En muchas lagunas temporales que no han presentado inundación recurrente en los últimos años, se ha observado además una colonización progresiva de vegetación terrestre, que sustituye a los antiguos pastizales húmedos y dificulta su futura recuperación.

Esta colonización responde a un periodo de tiempo más amplio y está claramente relacionada con el impacto de las extracciones de agua subterránea.

Mejoras puntuales y tendencias negativas a largo plazo

Los datos recogidos en el último año muestran el excepcional valor de Doñana para la conservación de la biodiversidad y que en 2025 se registraron avances, como la inundación excepcional de la marisma y las mejoras de los datos en algunas especies.

A pesar de las lluvias, Doñana sigue enfrentando retos estructurales importantes y la limitada inundación de las lagunas, el declive de algunas especies autóctonas y la expansión de especies invasoras, entre otros, ponen de relieve la fragilidad del ecosistema.

Para los investigadores, los datos recientes resultan alentadores, pero garantizar el valor ecológico de Doñana requerirá de acciones continuadas en el tiempo que aborden estos retos de manera integral. EFE