Ginés Donaire | Jaén (EFE).- Los vecinos de las zonas residenciales de Los Puentes de Jaén viven con el alma en vilo desde hace tres décadas por la existencia de más de un centenar de viviendas construidas en zonas inundables, que son las que sufren periódicamente anegaciones por los desbordamientos de los ríos, como ha ocurrido esta madrugada en zonas de cultivo aunque sin llegar a las casas.
“Claro que hay temor porque es algo que se repite de vez en cuando, pero al menos mi casa no está en riesgo de inundación”, señala a EFE Juan Pedro de la Casa, un vecino de Puente Jontoya, mientras contempla, preocupado, la crecida del río Jaén.
Los más de 50 litros por metro cuadrado caídos la última noche aguas arriba, en el municipio de Los Villares, han provocado la crecida del caudal de los ríos Eliche y Quiebrajano y ha llevado de nuevo la inquietud a los vecinos.
El servicio de Emergencias 112 ha informado del desalojo preventivo de 600 personas de estas zonas de Los Puentes, la mayoría de las cuales abandonaron sus viviendas voluntariamente para irse a otras residencias familiares.

Dispositivo permanente
El Ayuntamiento de Jaén mantiene un dispositivo permanente de vigilancia ante el temor a que las próximas precipitaciones derivadas de la borrasca Leonardo acaben por desbordar los tres ríos que confluyen en estos anejos diseminados donde viven unas 5.000 personas.
El alcalde de Jaén, Julio Millán ha permanecido durante toda la madrugada en el puesto de control habilitado en el parque de bomberos de la capital. Y advertía en días pasados del riesgo de avenidas en estas zonas residenciales.
“La situación que se ha dado puede volver a ocurrir en cualquier momento, o incluso con más peligro; estas crecidas de los ríos se han producido con poco más de 40 litros por metro cuadrado de lluvia y todos recordamos lo que ocurrió en 1996 cuando cayeron más de 100 litros”, ha indicado Millán.
El alcalde jiennense se refiere a las inundaciones producidas el 15 de agosto de 1996 en esta zona. Estas aunque no causaron víctimas mortales, sí que ocasionaron cuantiosos daños materiales y llevaron la angustia a los vecinos.
Esas inundaciones se repitieron después en 2008 y, con menor intensidad, en otras ocasiones. Esto hace que los vecinos vivan con el alma en vilo cada vez que se producen situaciones de este tipo.
Cauces limpios
José Sánchez, presidente de la Unidad de Gestión Vecinal de Los Puentes, comparte la inquietud de sus vecinos. “Podía haber sido mucho peor de no haber sido por la limpieza de los cauces de los ríos en los últimos meses”, ha señalado.
Pero el problema estructural de Los Puentes es la presencia de 111 viviendas construidas en zonas inundables, junto a los cauces de los ríos. Una treintena de ellas se dictaminaron como viviendas objeto de demolición.
Después de muchos años de lucha y de burocracia los vecinos de Los Puentes pueden disfrutar de la regularización de estas zonas residenciales. Aunque ninguna administración ha dado solución alguna al problema de las casas construidas invadiendo el dominio público hidráulico. Y menos aún han afrontado la demolición de las mismas. EFE