Málaga (EFE).- El Mariano Fortuny más íntimo, que con su destreza en el dibujo se convirtió en un adelantado a su tiempo, se muestra en la nueva exposición temporal del Museo Carmen Thyssen de Málaga, con una treintena de obras procedentes del Museo Goya de Castres (Francia).
Como ha resaltado este viernes en la presentación Lourdes Moreno, directora artística del Museo Carmen Thyssen, Fortuny «ejerció una gran influencia en el siglo XIX y avanzado el XX, y dejó una larga estela de seguidores y discípulos».
En esta muestra están algunas de las temáticas que tocó en su breve pero fulgurante vida, ya que murió a los 36 años.
Nació en una familia de origen humilde y quedó huérfano de padre a los 6 años y de madre a los 16, por lo que su abuelo se hizo cargo de su educación y le llevó a Barcelona para recibir clases de arte, donde, con 20 años, la Diputación le concedió una beca para que plasmara la guerra en el norte de Marruecos.

Naturaleza y luz
«Allí sintió que la naturaleza y la luz le dominaban, desde ese momento tuvo esa temática en toda su producción y se convirtió en un innovador de la luz», ha resaltado Moreno.
Aunque estaba comisionado en Marruecos para reflejar escenas de guerra, «también puso su ojo en personajes autóctonos del mundo marroquí», un país al que viajó en tres ocasiones.
Para la directora del Museo Goya de Castres, Joelle Arches, Fortuny es «un artista muy importante del siglo XIX», que sin embargo se expone poco en salas «porque tiene mucha obra en papel, que es muy frágil».
En esta exposición se pueden observar varias obras «que fueron preparatorias de otras, como estudios anatómicos y esbozos que permiten al espectador sumergirse en la preparación de cuadros que algunas veces no fueron concluidos».
Según Arches, el dibujo «permite comprender toda la carrera de Fortuny, porque sobresale, se le descubre y le da la oportunidad de estudiar en la escuela de Barcelona».
«Cuando visita Marruecos para reflejar la guerra, lo que hace es pasearse por sus calles, captar las miradas, los personajes y los paisajes y plasmarlos en dibujos», ha añadido la directora del Museo Goya, que posee más de noventa obras de Fortuny en lo que es la principal colección de este artista fuera de España.
Esta colección llegó a los fondos de la institución de Castres gracias a la donación en 1950 de Henriette Fortuny, nuera del artista, y a otras compras posteriores realizadas por el Museo. EFE