Málaga, (EFE).- Una investigación documental defiende que es una «falsedad» la creencia de que el que se afirmó que era farero de Torre del Mar (Málaga) en febrero de 1937, Anselmo Antonio Vilar, apagó la luz de tal señal marítima y salvó así miles de vidas que huían en la Guerra Civil durante ‘La Desbandá’.
Los autores del trabajo, José María Azuaga Rico y Manuel Lloret Corpas, descubrieron dudas sobre esa creencia y las trasladaron como alegaciones al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, tras publicar en el BOE la incoación de la declaración como Lugar de Memoria del éxodo, persecución y masacre de la población civil de Málaga a Almería aquel año, lo que se conoce como ‘La Desbandá’.
El informe, al que accedió EFE, de ‘documentos inéditos que demuestran la falsedad de la historia de Anselmo Vilar García como protagonista del apagado del faro’ concluye que, tras acceder a 309 documentos, no hallaron menciones a él como «torrero responsable del faro» en el periodo republicano de guerra y que la función la desempeñaba «el torrero del faro de Torrox», pueblo cercano, Miguel Pérez Ruiz.
Apagado a instancia de autoridades de la República
Destaca que el apagado de faros «de toda la España leal», y del de Torre del Mar, fue «a instancia de las autoridades de la República. No fue un hecho que se realizase por iniciativa de ningún individuo», según «queda demostrado por las anotaciones en las minutas», diario de incidencias que consultaron en la Autoridad Portuaria de Málaga. A él accedieron tras recurrir al Defensor del Pueblo, indica a EFE Lloret.
«El apagado se realizó la primera vez por los miembros del Comité de Enlace de Torre del Mar», añade y explica que «la segunda vez fue por el propio sistema de válvula solar de encendido y apagado del faro».
En este sentido, señala que su funcionamiento «era automático, y no necesitaba de la presencia permanente de un farero, siendo el de Torrox el encargado, aunque no se necesitaba que se encontrara siempre en el mismo».
Creencia de que era un héroe
El periodista Jesús Hurtado conoció la supuesta acción de Vilar por testimonios orales en 1999 al preparar un libro de otro asunto, investigó, publicó escritos sobre tal creencia y afirmó que fue un héroe que, al dejar sin referencia a los aviones, salvó a muchos de ametralladoras y bombas y que por ello se le fusiló días después de la entrada de las tropas nacionales.
Desde 2023, la plaza del Faro Antiguo lleva el nombre de aquel hombre en cumplimiento de un acuerdo del Ayuntamiento de Vélez-Málaga como reconocimiento y homenaje por lo que se creía que hizo (‘Plaza del Farero Anselmo Vilar García’).
En 2024 el Boletín Oficial del Estado (BOE) al incoar la declaración de ‘La Desbandá’ como Lugar de Memoria recogía una decena de hitos del itinerario de memoria democrática, entre los que citaba al antiguo faro de Torre del Mar (‘Faro de la Barraca’).
Indicaba que «la acción del farero Anselmo Vilar García las noches del 6 y 7 de febrero, negándose a encender el faro, imposibilitó que los barcos sublevados bombardearan la costa, salvando así la vida de miles de refugiados que se apostaban en Torre del Mar» y luego «fusilado por las tropas sublevadas».
El BOE ya no menciona a Anselmo Vilar
Sin embargo, lo cierto es que, cuando en febrero de 2025 el BOE publica el acuerdo definitivo de tal declaración, ya no aparece mención a Anselmo Vilar: únicamente se incluye al antiguo faro y se refiere que su apagado «imposibilitó que los barcos sublevados bombardearan la costa, salvándose de esta manera la vida de miles de refugiados que se apostaban en Torre del Mar».
Y añade: «Como represalia, los cruceros Canarias y Baleares bombardearon la costa de Torre del Mar la mañana del 8 de febrero».
Azuaga (doctor en Historia) y Lloret (investigador sobre memoria histórica) creen necesario retirar la mención del BOE a ese faro o que, si se hace, «se haga referencia también a los faros marítimos del litoral republicano que jugaran un papel como observatorios aéreos y de defensa pasiva».
Hurtado señala a EFE que dispone de un recorte de prensa sobre que Vilar ejercía de «torrero» o farero, aunque desconoce si como oficial o ayudante; que «no» se inventó un héroe y que «el faro de Torrox estaba encendido».
Investigación inicial con testimonios y límite documental
La investigación la realizó «con los medios disponibles en su momento» y basada en «testimonios coincidentes» y reconoció «siempre sus límites documentales».
No usó grabadora y sostiene que «la memoria oral no sustituye al documento, pero constituye una fuente histórica reconocida, especialmente en contextos de guerra y represión donde los registros administrativos son incompletos, destruidos o deliberadamente silenciados».
La coincidencia en elementos como la vinculación de Anselmo al faro la recogió de manera independiente en distintos entornos y momentos: «Eso no convierte el hecho en certeza absoluta, pero lo sitúa en el terreno de la hipótesis histórica plausible basada en transmisión testimonial convergente».
Advierte de que «la ausencia de anotación en los registros conservados no equivale automáticamente a prueba de inexistencia de intervención», que «nunca afirmó disponer de prueba documental definitiva del apagado deliberado del faro» y que «ambas dimensiones -archivo y memoria- presentan lagunas». EFE










