Luis Ortega | Córdoba (EFE).- Un mes después del trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) que causó la muerte de 46 personas y más de un centenar de heridos, desde el hospital Reina Sofía de la capital cordobesa, que concentró la asistencia a la gran mayoría de los afectados, se destaca la «perfecta» coordinación sanitaria de la que aún se puede aprender para mejorar.
En una entrevista con EFE, el director gerente del Hospital Universitario Reina Sofía, Francisco Triviño, ha defendido que «siempre se puede aprender» de una catástrofe, incluso cuando la respuesta sanitaria ha funcionado «de forma realmente espectacular» a pesar de que fue un momento «convulso» y a día de hoy la sociedad sigue «sacudida» por lo ocurrido.
Ha recorado que la tragedia obligó a activar el plan de catástrofes «en cuestión de minutos» y a «reordenar todos los recursos», si bien tras un mes «de mucha asistencia y tensión» en el que se ha podido acompañar a las familias y celebrar «la recuperación de la gran mayoría» de los heridos ya son muy pocos los pacientes que siguen hospitalizados.
«Ha sido un orgullo haber podido y sabido responder a las necesidades de la población en un momento de tanto dolor», ha expuesto el director del hospital, quien ha explicado que los heridos presentaban, en su mayoría, cuadros propios de accidentes de gran impacto, como politraumatismos, en mayor o menor grado, heridas, contusiones, cortes, fracturas de huesos largos o fracturas vertebrales.

Primeras horas complejas
Triviño ha reconocido que las primeras horas fueron las «más complejas» por el volumen y la incertidumbre ante lo ocurrido, aunque la activación del plan de catástrofe del hospital supuso poner en marcha una serie de actuaciones que tienen que estar» muy bien definidas y también muy bien planificadas».
«En cuestión de una hora realmente sabíamos muy bien desde el punto de vista asistencial a qué nos enfrentábamos», ha señalado, mientras que ha resaltado el excelente trabajo que se realizó en el lugar del accidente con una labor de triaje que permitió definir con precisión la gravedad de cada uno de los heridos.
Además, ha destacado la magnífica respuesta de todos los profesionales del centro hospitalario que se ofrecieron a ayudar en lo que fuese necesario. «No se me olvidará la imagen de ese ejército de profesionales de altísima capacitación, perfectamente equipado y preparado en la puerta de urgencias para atender a los pacientes», ha recordado.
Triviño ha subrayado que la coordinación sanitaria fue «realmente exquisita», tanto en el plano operativo como institucional, con el acompañamiento de otros hospitales andaluces y el apoyo de la sanidad privada de la capital cordobesa.
La situación más compleja desde la pandemia
«Tuvimos una coordinación perfecta entre todos ellos. Fueron asumiendo también pacientes a los que han atendido de forma excelente, dejándonos a nosotros el espacio de los pacientes potencialmente más graves», ha apostillado Triviño, quien ha reconocido que, al margen de la pandemia, se trata de la situación «más estresante que ha podido tener el hospital en los últimos años».
Pero aunque esa coordinación fue excelente entre todos los actores sanitarios, Triviño ha defendido que la experiencia ha servido también para revisar procedimientos. «Analizar esta situación nos sirve también para mejorarlos, para revisarlos, para ver en qué podíamos haberlo hecho mejor» ya que «siempre se puede aprender».
El centro, además de a los heridos y sus familiares, también ha ofrecido apoyo psicológico a sus profesionales ante una situación emocionalmente intensa. «Se les ofrece cobertura para que la puedan solicitar» y los cargos intermedios han estado pendientes «de que pueda haber algún profesional que pueda sentirse en algún momento algo más tocado desde el punto de vista humano».
Triviño ha definido el último mes como «muy difícil» pero también «muy emotivo», por las muestras de agradecimiento de pacientes y familiares y las «felicitaciones particulares de personas anónimas que incluso han venido a la dirección a traer un detalle, algo simbólico», ha destacado.
De esta manera, en el año en que el hospital ha celebrado su 50 aniversario, el director gerente del hospital cordobés ha reafirmado su compromiso «al servicio de la sociedad cordobesa», convencido de que, incluso cuando la respuesta ha funcionado según lo previsto, la experiencia ha dejado margen para seguir mejorando. EFE