Anjana Martínez, una vecina de Mairena del Aljarafe (Sevilla), posa para EFE ante una estación de metro en esta localidad, durante la entrevista en la que ha explicado cómo está intentando que los perros puedan viajar en el Metro de Sevilla. EFE/Fermín Cabanillas

Piden que los perros puedan viajar en el Metro de Sevilla

Fermín Cabanillas I Mairena del Aljarafe (Sevilla), (EFE).- El Metro de Sevilla es uno de los que funciona en España que no admite perros en sus vagones, una situación que quiere ayudar a que se revierta una vecina de Mairena del Aljarafe, Anjana Martínez, que se ha puesto manos a la obra en las redes sociales para conseguirlo.

Lo ha explicado en una entrevista con EFE ante ‘Cavaleri’, una de las dos estaciones de Metro que tiene cerca de su casa en la localidad sevillana, un transporte público al que ella puede acceder libremente, pero si tiene que viajar con Bruno, su perro, o coge un taxi o busca algo alternativo.

Esta traductora de inglés, francés y catalán nacida en Cantabria vive ahora en Mairena del Aljarafe tras pasar una etapa en Barcelona, donde “se puede llevar el perro libremente en el Metro cumpliendo con una serie de condicionantes”, porque ella misma, por muy amante de los animales que es, no obvia que “puede molestar a algunas personas” compartir viaje con un animal, por muy corto que sea el trayecto.

Asume que no todo el mundo lo aceptaría

“Hay gente a la que le puede dar miedo, tener alergia o simplemente no estar cómoda con un perro en el vagón, y regular algo así pienso que sería bueno para todos”, asegura la promotora de la iniciativa.

Por eso, cree que es lógico que los perros accedan al metro en un transportín, en brazos o incluso en un vagón en concreto, donde las molestias sean mínimas, pero pide que se permita “tal y como se hace en ciudades como Barcelona, Bilbao, Granada, Madrid o Málaga”, sin que la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda se haya pronunciado oficialmente sobre esta iniciativa.

“Ahora mismo, quienes tenemos perro nos vemos obligados a dejarlo en casa o a usar un vehículo privado”, lamenta en su petición lanzada en la plataforma Change,org, que lanzó porque “chocó y mucho ver que no se podían llevar animales, porque venía de una ciudad en la que se viajaba bien con el perro, sin problemas”, y entiende que debe ser fácil “cambiar la normativa para beneficiar a toda la ciudadanía”.

Restricciones necesarias

Uno de los ejemplos que ella persigue se puede encontrar en el Metro de Madrid. Los perros pueden viajar de lunes a viernes en todo el horario excepto de 7:30-9:30, 14:00-16:00 y 18:00-20:00. Estas restricciones, motivadas por las horas punta de desplazamiento de personas trabajadoras, no existen en julio, agosto, fines de semana y festivos.

Eso sí, deben ir con bozal, correa de máximo medio metro, en el último vagón y solo uno por persona, y con microchip, también obligatorio. Las restricciones marcan que no pueden ocupar asiento ni usar las escaleras mecánicas. Todo ello se podría aplicar, defiende, en la única línea que, de momento, tiene el Metro de Sevilla.

Y vistas las respuesta que está teniendo, Anjana cree que la Junta de Andalucía podría hacer el esfuerzo de aplicar la normativa que persigue. “La gente responde de manera positiva y quiere apoyarlo”, apostilla, y subraya que “es una necesidad”.

Con todo, “una medida así facilitaría la movilidad de familias con perros y fomentaría el uso del transporte público”, y avanza en el bienestar de los animales, lo que “no tiene por qué suponer ninguna molestia para nadie”.

Amsterdam, Berlín, Bruselas, Budapest, Lisboa, París, Praga, Roma o Sofía admiten animales en sus vagones de metro, y esta idea puede hacer que Sevilla se sume a la lista para que Bruno y todos sus colegas puedan viajar con sus cabezas de familia sin quedarse solos en casa y que los vagones de Metro de Sevilla también tengan viajeros de cuatro patas. EFE