Catedral Jaén
Maqueta de la catedral de Jaén que forma parte de la exposición 'Las canteras de la Catedral'. EFE/José Manuel Pedrosa.

Una exposición se adentra en las canteras y el origen de la Catedral de Jaén

Ginés Donaire | Jaén (EFE).- ‘Las canteras de la Catedral’ es el título de la exposición que acoge el Archivo Histórico Provincial de Jaén y que invita a reflexionar sobre el enorme esfuerzo que implicó la construcción de este templo majestuoso levantado bajo las directrices del insigne arquitecto del Renacimiento Andrés de Vandelvira.

La exposición conmemora un año más el Día de la Catedral, que se celebra cada 10 de marzo, y busca algunos de los aspectos menos visibles de su construcción, en este caso las canteras de donde se extrajo la piedra para levantar el emblemático templo que aún mantiene el sueño de su declaración como Patrimonio Mundial de la Unesco.

Banner WhatsApp

La efeméride tiene su origen en dos fechas clave para la historia de la Catedral de Jaén. El 10 de marzo de 1553 se firmó el contrato con el maestro de cantería Andrés de Vandelvira y, años después, el mismo día de 1634, se rubricó un nuevo acuerdo con Juan de Aranda Salazar, que supuso el impulso definitivo para la ejecución del edificio.

Hasta final de mayo

La exposición, que podrá visitarse hasta el 31 de mayo, cuenta con la coordinación de numerosos profesionales, desde canteros hasta transportistas, oficios que fueron claves para materializar una obra de tal dimensión.

“La construcción de un edificio de la magnitud de la Catedral de Jaén requirió la coordinación de numerosos profesionales: había que localizar las canteras de donde extraer la piedra más adecuada para cada fase de la construcción, contratar su extracción y preparación, contratar el transporte de dicha piedra, así como el arreglo de los caminos para que los cientos de carros tirados por bueyes cargados con piedra pudieran traerla”, explica a EFE Juan del Arco, director del Archivo Histórico Provincial.

La recepción de esta piedra solía hacerse, generalmente, en la Plaza de Santa María y, posteriormente, había que contratar a los canteros que la colocasen y subir los materiales mediante grúas y poleas, y asentarla.

“Y ahí no queda todo: había que preparar las herramientas para trabajar estos materiales tan duros pero que, una vez intervenidos, parecen tan livianos”, subraya Del Arco.

Arena, cal y yeso

La piedra no era lo único que proporcionaban las canteras para la construcción, sino que otras facilitaban la arena, la cal y el yeso necesario, materiales estos últimos que también había que extraerlos, cocerlos y molerlos para su empleo.

Gran parte de estos procesos quedaron registrados en documentos notariales que hoy se conservan en el Archivo Histórico Provincial, lo que permite reconstruir con detalle el complejo engranaje administrativo y técnico que hizo posible la construcción del templo.

“Se documentó, no para que pasase a la historia, sino como un elemento de seguridad jurídica entre quienes contrataban mediante escritura pública otorgada ante los escribanos de número, antecesores de los actuales notarios”, abunda el responsable del Archivo Histórico Provincial.

Documentos históricos, junto a materiales de cantería que forman parte de la exposición ‘Las canteras de la Catedral’ que acoge el Archivo Histórico Provincial de Jaén. EFE/José Manuel Pedrosa.

Recorrido desde las canteras

El recorrido por la exposición muestra cómo se localizaban las canteras, se extraían y trabajaban los materiales y se organizaba su transporte hasta la ciudad, donde eran almacenados y utilizados en la edificación.

Las principales canteras se situaban en el entorno de Pegalajar y Cambil, conocidas como las del Mercadillo, aunque también hubo extracciones en Carchelejo, en distintos puntos de la capital -como Capuchinos o Jabalcuz- e incluso en zonas más alejadas de Andalucía como Guadix, Luque o la sierra de Filabres, junto a Macael.

La muestra cuenta con la colaboración de la Diócesis de Jaén y el Cabildo Catedralicio, además de aportaciones del experto Manuel Titos, que ha cedido herramientas tradicionales para ayudar a comprender el trabajo de la cantería. EFE