Sevilla, (EFE).- El silencio se ha convertido este sábado en el lenguaje común de 250 personas por la paz que, bajo el lema «Unidad en el silencio», se han congregado en el emblemático convento de Santo Tomás de Sevilla para participar en el II Encuentro de Meditación Compartida.
Esta cita ha reunido a representantes de diversas tradiciones espirituales -católicas, budistas y sufíes- junto a personas agnósticas para proyectar una sensación de paz en un contexto internacional convulso, marcado por conflictos armados como el de Irán.
Desde las 10:00 hasta las 13:30 horas, el claustro del convento ha servido de refugio para el recogimiento en un encuentro, ha señalado a EFE Lola Montes, coordinadora de Escuelas de Silencio.
«Este acto es algo muy hermoso, muy bonito, porque reúne a muchas personas de diferentes grupos meditativos. Casi al principio de anunciarlo ya se llenó el aforo», ha indicado.
Según Montes, la intención es «crear un espacio de silencio donde cada persona se encuentre con su ser, con el misterio, en palabras creyentes».
Sentir unidad
Para la coordinadora, se trata de una experiencia que permite a los asistentes sentir unidad, «más allá de las confesiones, creencias, ideologías o culturas, porque todos pertenecemos a la misma familia humana».
Y ello, con el silencio como principal herramienta porque, «el silencio es sanador, terapéutico, purificador y devuelve la alegría de vivir. No hay discusiones con ideologías ni con creencias, sino que nos hermanamos desde dentro y, desde ahí, transmitimos esa paz a toda la humanidad», ha señalado.
La coordinadora ha criticado la tendencia actual de vivir «muy en la superficie» y ha instado a «expresar alegría, amor y paz» mediante la conexión con una «fuente interior que es la misma para todos».
«Si pusiéramos el símil del mar con cada ser humano, las olas siempre se están moviendo, pero en la profundidad del mar hay quietud. En nosotros igual: en la ola hay vaivenes e inestabilidad, pero si bajamos a lo profundo, hay quietud, paz, plenitud, amor, alegría y maravilla. Tenemos que ir dentro, que es lo que hacemos aquí», ha precisado.
La elección del convento de Santo Tomás no ha sido casual. A pesar de existir recintos más amplios, la organización ha priorizado la atmósfera del lugar: «Hemos encontrado lugares más amplios donde podría venir más gente, pero no tienen estos patios, no tienen ese claustro; es silencioso, es céntrico y tiene las instalaciones necesarias».
Canto por la paz
Por su parte, Ana Romero, también miembro de Escuelas de Silencio, ha incidido en la urgencia de estos espacios en la sociedad actual: «Es necesario porque tenemos un mundo que nos lleva mucho hacia afuera y creo que todas las respuestas están justamente hacia adentro. Estos lugares nos permiten parar y hacer ese encuentro con nosotros mismos totalmente» .
Romero ha recordado que la intención colectiva de esta edición está focalizada en la situación global: «Esta meditación la estamos dedicando por la paz en este momento que hace tanta falta».
El encuentro ha contado con la participación de colectivos como la Escuela del Silencio, Camino de Contemplación, Amigos del Desierto, Zendo Betania, Brahma Kumaris Sevilla, La Barca de Buda-Shanga, Dojo Zen, ElJan-El Jardín Interior y el Grupo de Meditación Contemplativa , entre otros.
La jornada concluirá con el canto de una de las oraciones por la paz más antiguas de la historia, cuyo estribillo, «Paz, Shanti, Shalom», simboliza la armonía entre las culturas y religiones presentes. EFE









