Córdoba, (EFE).- La ciudad de Córdoba ha recordado con diversos minutos de silencio a las puertas de las administraciones públicas a su vecina asesinada este lunes por su expareja tras apuñalarla dentro del edificio donde residía la víctima.
A las 12.00 horas los concejales del Ayuntamiento de Córdoba han guardado un respetuoso minuto de silencio encabezado por el alcalde de la ciudad, José María Bellido, y al que se han sumado tanto la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, como la subdelegada del Gobierno en la provincia cordobesa, Ana María López.
Tras finalizar el minuto de silencio y antes de participar en una concentración similar a las 12.45 horas en la Subdelegación del Gobierno en Córdoba, López ha explicado a los periodistas que se «acaba de confirmar» que se trata de un asesinato machista y la mujer «hizo lo que tenía que hacer que es denuciar», pero «por desgracia» el presunto asesino «quebrantó la orden de alejamiento que tenía».
Protección de la víctima
Ha reconocido que no sabe «si falló algo», aunque ha defendido que la policía «actuó» y el agente protector de la víctima «estuvo a lo largo de todo el sábado y el domingo en contacto con ella varias veces», según le han confirmado desde la comisaría y se hizo «lo que marca la norma».
Además, López ha señalado que a la víctima se le ofreció acompañarla al juzgado el lunes, día del asesinato, pero ella «lo declinó» y dijo que «iba a ir sola», por lo que «se ha hecho todo lo que estaba en la mano de la policía», que ha actuado «bien», un trabajo que «hay que reconorcerlo».
La subdelegada ha incidido en que el presunto asesino «tenía una orden judicial» por la que «tenía que irse del domicilio» y la policía «lo acompañó y lo llevaron fuera del domicilio a otro de otro familiar y allí lo dejaron y llamaron para comprobar que estaba allí», si bien finalmente «quebrantó la orden».
Finalmente, ha explicado que «lamentablemente no puede haber una policía por cada víctima» ya que la provincia de Córdoba cuenta «con más de 2.300» y «desgraciadamente es algo que no nos podemos permitir». EFE








