Fátima Moyano I Málaga, (EFE).- La creación de robots, videojuegos y componentes de 3D fomentan el interés de las niñas por las tecnologías en las aulas, donde cada vez más centros educativos promueven proyectos para despertar entre ellas esas vocaciones científicas desde edades tempranas.
El fomento de asignaturas como computación, robótica o digitalización, pero también iniciaciones más simples a edades más tempranas en el colegio, pretenden introducir de lleno a las niñas y adolescentes en las profesiones tecnológicas.
Ese también es el objetivo del Día Internacional de las Niñas en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), una iniciativa promovida por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, que se celebra cada año el cuarto jueves de cada mes de abril (este jueves), con el objetivo de reducir la brecha de género en el ámbito digital.
En el Colegio Manuel Altolaguirre, ubicado en el barrio malagueño de la Palma-Palmilla, se implementan una multitud de proyectos que fomentan las tecnologías, la inclusión y la coeducación, como el programa Albus en colaboración con Google , que introduce el uso de Chromebook y de la Inteligencia Artificial en las aulas.
Periódicos digitales
Además, el alumnado de este centro ha desarrollado iniciativas como periódicos diarios y videojuegos educativos aplicados a materias como las matemáticas.
El centro intenta dotar de validez y confianza a las niñas a través del refuerzo positivo en un contexto social de un barrio que supone un desafío añadido porque “a la niña se le educa desde edades muy tempranas a que realicen labores del hogar y cuidados de menores”, según ha explicado a EFE el jefe de estudios, José Manuel Ruiz.
Como ejemplo, este colegio participa en un programa en el que un grupo de cuatro o seis alumnas de entre 10 y 12 años son tutorizadas por dos maestras para desarrollar un proyecto de robótica, con la finalidad de crear un robot y presentarlo posteriormente en una feria.
En el caso del CEIP Miraflores de los Ángeles, se lleva a cabo otro proyecto centrado en fomentar la igualdad de oportunidades entre niños y niñas, mediante talleres que acercan a las chicas al ámbito científico-tecnológico.
Entre las actividades que destacan se encuentra la elaboración de un video musical, protagonizado por una niña, con la finalidad de “mostrarles oficios y hobbies que usualmente están más relacionadas con los hombres”, detalla el director del CEIP Miraflores de los Ángeles, Fernando Duarte.
Auge de las asignaturas tecnológicas
En la etapa de Educación Secundaria, centros como el IES Litoral promueven la elección de asignaturas tecnológicas entre las alumnas, como computación y robótica, digitalización y TIC, con el propósito de lograr una mayor igualdad y fomentar la creatividad.
Martina, estudiante de segundo de bachillerato, que aspira a estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones, ha explicado a EFE que el pasado curso hizo los componentes de un ordenador, una experiencia que fortaleció su confianza: “Si yo soy capaz de hacer eso qué otras cosas soy capaz de hacer dentro de la tecnología”.
Por su parte, Claudia, que quiere dedicarse a la docencia, ha opinado que las tecnologías van a tener un papel fundamental en educación, ya que «se usan todos los días para hacer actividades en las pantallas o para pasar lista».
Ambas alumnas consideran que las niñas tienen las mismas oportunidades que los niños en cuanto al uso de la tecnología, ya que observan que les han dado muchas facilidades a ellas para interactuar con la informática y la tecnología.
En este contexto, la profesora de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Universidad de Málaga Laura Triviño ha recordado que “las profesiones no tienen género”, aunque ha advertido de una brecha digital de género que no se refleja en el acceso sino en la creación tecnológica.
El gran reto de las escuelas es fomentar que el alumnado se sienta creador para que sean capaces de desarrollar competencias desde el punto de vista humanístico-científico, según Triviño.
Ha señalado que, aunque las niñas no noten esa desigualdad, sí existe, ya que tienen que realizar un doble esfuerzo en comparación con los hombres. Aún así, ha subrayado que “hay un enorme avance y que los colegios están haciendo una magnífica labor”. EFE








