Mercedes Martínez | Córdoba (EFE).- Si hay una fiesta emblemática de Córdoba esa es, sin lugar a dudas, los Patios, que en esta edición se encuentran «espléndidos» a pesar del comienzo de año aciago que tuvieron con el tren de borrascas que afectó a la provincia entre finales de enero y principios de febrero.
Esta fiesta cumple este año su 105 aniversario desde que los vecinos decidieron abrir las puertas de sus casas para mostrar sus patios con miles de macetas de gitanillas, petunias y claveles, fundamentalmente.
Durante los últimos días el trasiego ha sido constante para que los patios se encuentren en las mejores condiciones para ser mostrados al mundo, ya que cada año son más los visitantes internacionales que se acercan a contemplarlos.
Para el presidente de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses, Miguel Ángel Roldán, el que estos recintos alcancen toda su brillantez es gracias al «cuidado y esmero» que ponen sus cuidadores.
Roldán ha puesto de manifiesto a EFE el «gran esfuerzo» que estas personas han hecho para que cuando este lunes se hayan abierto al público los patios, estos se encuentren con todas las flores en su máximo esplendor.

Patrimonio de la Humanidad
El Festival de Patios cordobeses, que alcanza este 2026 sus 105 años desde su primera edición, contará en este año con 64 patios; uno más que el año pasado, y de ellos 53 a concurso y once fuera de concurso.
De los que compiten, 18 pertenecen a arquitectura antigua, 22 a arquitectura moderna, siete son patios singulares y seis conventuales y estarán abiertos hasta el próximo 17 de mayo.
Los patios, declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2012, se concentran en las zonas cordobesas de Regina-Realejo, Santa Marina-San Agustín, Judería-San Francisco, San Lorenzo, Santiago-San Pedro y San Basilio-Alcázar Viejo.
Esta última zona es la más cercana a la Mezquita-Catedral y la que tradicionalmente congrega más cantidad de visitantes y se forman grandes colas para acceder a los patios.
Preparativos hasta última hora
Precisamente en la zona de San Basilio, concretamente en San Basilio, 14 es donde se encuentra el patio de Ignacio Álvarez, quien comenta a EFE que han estado ultimando los preparativos hasta última hora después de la incertidumbre de la semana pasada que llovió en la capital cordobesa.
Este patio ha recuperado una variedad de gitanilla y otra de geranios antiguos y han dedicado un rincón del recinto a la denominada «pendientes de la reina».
Otro de los patios señeros de Córdoba es el de la calle Marroquíes, uno de los «más grandes», por lo que una de sus cuidadoras Ángela Moreno ha resaltado a EFE que estuvieron «hasta ayer a las siete de la tarde» dejando todo perfecto para poder abrir al público esta mañana a las 11.00.
Moreno ha reconocido que se trata de un patio con una media de visitantes que ronda las 2.000 personas al día, atraídos por la peculiaridad de tener pilas y cocinas antiguas.
Buenas expectativas
Para Rafael Barón, cuidador del patio de la calle Pastora, 4, las expectativas son buenas para esta edición. Prevé una gran afluencia de visitantes por las temperaturas agradables de estos días en la capital cordobesa.
Este patio, además de las típicas macetas, tiene tres árboles en su interior. Un laurel que simboliza la cultura romana, un olivo por los judíos y un naranjo por los árabes. Además de una capilla bajo la advocación de la Virgen de la Salud.
El concurso tiene su origen en 1921, cuando fue convocado por primera vez por el Ayuntamiento de Córdoba. Tras interrupciones durante la Guerra Civil, se retomó en 1944. Desde entonces se ha consolidado como uno de los principales atractivos del Mayo Festivo cordobés. EFE










