Andalucía sangre
Vista de una bolsa de sangre en una unidad de donación. EFE/Mariscal

Andalucía refuerza la donación de sangre y plasma en verano en zonas turísticas

Sevilla, (EFE).- La Junta de Andalucía ha activado la campaña ‘Mi verano salva vidas’ con la intención de reforzar la donación de sangre y plasma en las zonas turísticas de la comunidad para mantener las reservas durante los meses estivales, un periodo en el que tradicionalmente descienden las donaciones.

Así, la Red de Centros de Transfusión, Tejidos y Células de Andalucía ha impulsado un calendario común de acciones informativas y de sensibilización coordinadas entre profesionales de todos los centros, ha informado la Junta en una nota.

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El refuerzo de colectas se incrementa en provincias con mayor incremento poblacional durante el verano, especialmente Málaga, Cádiz, Huelva y Almería, y en zonas de interior con alta actividad turística en espacios naturales como Jaén.

Además, los centros han adaptado sus horarios para facilitar la donación en periodos de altas temperaturas, reforzando los puntos fijos de donación, espacios climatizados y confortables.

Planificación conjunta

En el ámbito transfusional, se ha establecido una planificación conjunta con los servicios quirúrgicos y las comisiones de hemoterapia de los hospitales para anticipar posibles escenarios de descenso de reservas, así como la actualización del plan de contingencia autonómico 2026, que incluye medidas de uso racional de componentes sanguíneos, especialmente del grupo O Rh negativo en situaciones de mayor demanda o escasez.

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, ha recordado la importancia de mantener activa esta cadena solidaria, especialmente entre la población joven.

El objetivo, ha añadido, debe garantizar la continuidad asistencial en hospitales andaluces porque cada donación de sangre puede ayudar a salvar o mejorar la calidad de vida de hasta tres personas.

Actualmente, más del 75 % de las donaciones se destinan al tratamiento de patologías que continúan diagnosticándose y tratándose también en verano.

En concreto, entre un 30 y 35 % se emplea en cáncer y enfermedades hematológicas, un 20 % en anemias, cerca de otro 20 % en intervenciones quirúrgicas, trasplantes o quemaduras; más de un 10 % en enfermedades cardiacas, digestivas o renales; y alrededor de un 8 % en accidentes y traumatismos. EFE