Málaga (EFE).- Málaga, ciudad de moda y capital de la Costa del Sol, ofrece fiesta y diversión a todo el que quiera y, aunque de ese espíritu se puede disfrutar casi siempre en esta tierra de playas llenas en verano, su tradicional feria llega a la recta final este fin de semana.
Un acontecimiento que atrae a numerosos turistas que pasan sus vacaciones en el amplio litoral malagueño y de cuyo ambiente se puede gozar tanto en el centro histórico de la urbe, durante el día, como en el recinto de casetas y atracciones durante muchas horas de cada jornada.
Esa es una particularidad de esta propuesta festiva: disponer de dos espacios que facilitan el encuentro y la posibilidad de compartir buenos momentos entre amigos de todas las edades o en familia.

Feria en el centro de la ciudad
Por un lado, en calles y plazas del corazón de la ciudad se instalan casetas donde se pueden consumir bebidas y comidas y donde la música es constante, el baile y el cante surge en cualquier lugar y algunos grupos musicales, tanto flamencos como de otras músicas, amenizan diversos rincones.
Por otro, hay un área con gran número de construcciones a modo de casetas de feria, que son unos espacios abiertos donde comer y beber y con escenarios para actuaciones y pistas para bailar, equivalentes a un establecimiento público hostelero. El calor lo aplacan sistemas de refrigeración.
En este mismo sitio, ubicado a cierta distancia del centro histórico, además de las casetas se han montado también las clásicas atracciones de este tipo de fiestas populares y hay paseos de caballistas por calles asfaltadas. El ambiente arranca ya para el almuerzo, la tarde se une con la noche y esta con la madrugada en un sin parar.
Y algunas mujeres visten trajes flamencos que ponen notas de color en todos estos entornos de continua alegría.
Hasta la misma ‘feria del centro’ se puede llegar con comodidad en el tren de cercanías que recorre varios municipios de la Costa del Sol, lo que facilita la llegada de turistas, o en el metro. Para el recinto de casetas y atracciones, denominado ‘Real de Cortijo de Torres’, se puede optar por los autobuses urbanos.
Todo ello con las playas a pocos pasos, lo que permite combinar la jornada con un refrescante baño en el Mediterráneo y seguir de fiesta.
Un imán
Este imán que es la feria de Málaga atrajo el pasado año a casi un millón de personas en el caso de los espectáculos musicales y artísticos organizados por el Ayuntamiento.
Y este año la ocupación media en los hoteles de la ciudad es del 93,5 por ciento, en línea con los datos de 2025, lo que supone un incremento de las previsiones iniciales de la patronal hotelera.
Esta feria ha tenido a dos rostros conocidos como emblemas: el entrenador del Málaga Club de Fútbol, Juan Francisco Funes, ha sido su pregonero, y la actriz malagueña María Barranco, la abanderada.
«Málaga es tremenda, es muy especial. Invito a que vengan, se lo van a pasar muy bien», es el testimonio de un asistente a pie de fiesta que bien puede ser todo un lema promocional. EFE










