Sevilla (EFE).- La Guardia Civil ha detenido a diecinueve personas de una red dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual asentada en Sevilla y con ramificaciones en varias provincias, tras escapar una víctima que dio el aviso, y ha liberado a veintidós mujeres prostituidas.
La operación «Bonifaz», en la que se han efectuado registros en Sevilla, Gelves (Sevilla), Jerez de la Frontera (Cádiz), Vigo (Pontevedra), Mijas (Málaga) Peñíscola (Castellón) y Alzira (Valencia), se inició a finales del 2025, tras tener acceso componentes del Área de Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Sevilla a una mujer, víctima de trata en situación de extrema vulnerabilidad que había escapado del control de los cabecillas de la red criminal.
Según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, las víctimas eran captadas en Latinoamérica con la promesa de un empleo al cuidado de personas de avanzada edad en España y la organización se haría cargo del coste del desplazamiento desde el país de origen y de los trámites de su documentación.
Retirada de pasaportes
Sin embargo, una vez aterrizaban en territorio nacional, integrantes de la organización les retiraban inmediatamente los pasaportes y les indicaba que habían contraído una deuda con la organización que ascendía aproximadamente a los 10.000 euros, en concepto de gastos de viaje y alojamiento.
#OperacionesGC | Liberadas 22 mujeres víctimas de trata y explotación sexual en la operación Bonifaz 📍 Sevilla, Gelves, Jerez, Vigo, Mijas, Peñíscola y Alzira. 👮🏻♂️ #PolicíaJudicial y #EMUME de Sevilla desarticulan una red criminal tras reunir los indicios necesarios, con apoyo de #PolicíaLocal. 🔍 Captaban víctimas en Latinoamérica con falsos empleos. Al llegar, les retiraban el pasaporte imponiéndoles una presunta deuda de 10.000€ para coaccionarlas a prostituirse. ⚖️ 19 personas detenidas por la presunta autoría de trata, explotación y agresión sexual. 12 registros: incautados 27.780€, 2 vehículos y medios técnicos. Investigación abierta. 🔗 https://t.co/FBgop3aquv
— Guardia Civil (@guardiacivil) October 26, 2026
Como consecuencia de dicha presunta deuda, la organización bajo coacciones e intimidaciones, incluso bajo la amenaza de acabar con la vida de sus familiares en su país de origen, las mujeres eran prostituidas en casas gestionadas por la organización.
La organización trasladaba de forma periódica a las mujeres por distintos inmuebles del territorio nacional pertenecientes a otras organizaciones criminales, lo que dificultaba las posibles investigaciones de los cuerpos policiales.
Igualmente, la Guardia Civil corroboró que la deuda contraída por estas mujeres era asumida por los líderes de las distintas organizaciones, lo que provocaba que la deuda fuese incrementándose constantemente, por lo que las víctimas tenían que rendir cuentas con la nueva organización y eran prostituidas para saldar la deuda.
Desarrollo de las fases
La primera fase efectuada a finales de septiembre se saldó con seis entradas y registros en inmuebles utilizados para la explotación sexual en Sevilla capital y en Gelves y Jerez de la Frontera y con once detenidos.
En dichos registros fueron identificadas en los inmuebles quince mujeres presuntamente prostituidas para la organización, dos de las cuales solicitaron protección en casa de acogida de entidades especializadas.
Fueron intervenidos dos vehículos de alta gama, diversos dispositivos de videovigilancia utilizados para el control de las mujeres explotadas en dichas viviendas, terminales móviles de telefonía, dispositivos de pago electrónico TPV, documentación contable y contratos fraudulentos realizados con las propias víctimas, así como 20.000 euros en efectivo.
En la segunda fase, realizada el pasado 2 de octubre, se realizaron seis registros en inmuebles de Vigo, Mijas, Peñíscola y Alzira, donde la Guardia Civil practicó ocho detenciones y lo calizó e identificó a otras siete mujeres utilizadas por la organización para la prostitución.
En estos registros la Guardia Civil intervino 7.780 euros en efectivo, además de un alto número de dispositivos electrónicos y documentación. EFE







