Córdoba (EFE).- Los naranjos del Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba producen tres millones de litros de oxígeno al año, una cantidad que es la que consumirían en reposo unas 23 personas durante todo un año, y almacena más de 98,5 toneladas de CO₂, según los resultados del primer análisis del valor ambiental de los mismos.
Los resultados del análisis confirman la importancia del Patio de los Naranjos como auténtico pulmón verde en pleno corazón de Córdoba, ya que lo árboles contribuyen a retirar del aire contaminantes y partículas como monóxido de carbono, ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, PM10 y PM2,5.
El estudio, impulsado por el Cabildo Catedral y la Universidad de Córdoba, pone de manifiesto que el Patio de los Naranjos no es únicamente uno de los espacios históricos más reconocibles de la Mezquita-Catedral, sino también una infraestructura verde de gran valor ambiental.
Gran espacio verde
Su arbolado, unido a la singular configuración del espacio, permite disponer en pleno casco histórico de Córdoba de un ámbito capaz de almacenar carbono, generar oxígeno y contribuir a la filtración de contaminantes.
El canónigo portavoz del Cabildo Catedral, José Juan Jiménez Güeto, ha explicado que este análisis «pretende poner de relieve una función del Patio que tradicionalmente ha quedado en segundo plano frente a su extraordinario valor histórico, patrimonial y paisajístico: su desempeño ambiental como uno de los grandes espacios verdes del centro histórico de Córdoba».
El estudio, desarrollado por un equipo multidisciplinar de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (ETSIAM) de la Universidad de Córdoba, ha permitido estudiar individualmente los 97 naranjos existentes en el Patio -96 naranjos amargos y uno dulce-, analizando su edad, dimensiones, estado de conservación, volumen de copa y otros parámetros.
Para ello se han empleado herramientas tecnológicas avanzadas que han permitido georreferenciar con precisión cada ejemplar y calcular su aportación ambiental.
Las naranjas
La investigación también está estudiando las propias naranjas como indicadores de la contaminación ambiental. Los análisis preliminares apuntan a que los árboles del Patio pueden actuar como filtros naturales capaces de captar determinados compuestos nocivos presentes en el aire, contribuyendo así a mejorar la calidad ambiental de este entorno monumental.
El proyecto se desarrolla entre 2025 y 2027 y contempla también la comparación de los naranjos del Patio con ejemplares situados en otros puntos de Córdoba, como el Alcázar de los Reyes Cristianos, y el estudio genético de sus distintas variedades. EFE










