Sevilla, (EFE).- El presidente andaluz, Juanma Moreno, se ha sumado este jueves al «no a la guerra», que genera «muerte y destrucción», pero ha pedido al Gobierno de España y sus socios que añadan también el «no a la demagogia» y que trabajen por actuar frente a los efectos adversos que genera el conflicto en la sociedad.
Los partidos de izquierda, durante la sesión de control en el Parlamento de Andalucía, han tratado de evidenciar la postura favorable del presidente de la Junta respecto a la guerra en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que consideran «ilegal», al entender que no ha sido lo suficientemente claro en su repulsa a la misma.
Moreno ha dicho que la actitud de los partidos de izquierda es consecuencia de la «ansiedad y los nervios», ya que la consigna del «no a la guerra surgida de los cientos de asesores» de Sánchez es la que están adoptando con este eslogan «con chapita y pancarta».
«Pero vivimos en el 2026, Sánchez lleva ocho años gobernando y los andaluces saben la cantidad de veces que ha cambiado de opinión y faltado a la verdad», ha señalado Moreno, quien ha añadido que la credibilidad del presidente del Gobierno, es «muy cortita y ya no cala» en los ciudadanos.
Bases de Rota y Morón
Ha asegurado que existe preocupación en los alcaldes de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla), donde están las bases norteamericanas, porque el 60 por ciento de la economía de estos municipios dependen de ellas, por lo que ha señalado que «serán ustedes quienes tendrán que explicárselo» si Estados Unidos adopta medidas contra esta situación.
Sobre ello, ha asegurado que la gente en la calle lo que se pregunta es «qué está haciendo el Gobierno de España para resolver los problemas que tenemos como consecuencia de la subida del petróleo» y dónde está el Ejecutivo «cuando hay un problema».
Y donde están es «con las pancartas que a veces son ridículas», ha apuntado el presidente andaluz, quien ha añadido que él también dice «no a la guerra» porque nadie está a favor de ella, ya que la guerra supone «muerte y destrucción», pero ha advertido de que algunos lo único que quieren es «mover hasta el esperpento para arañar votos».
Ha pedido que usen una pancarta y una chapita que ponga «no a la guerra» pero que se le añada «no a la demagogia» de Sánchez.
Críticas de la oposición
En su turno de intervención, la portavoz parlamentaria del PSOE, María Márquez, ha pedido al presidente que defienda «con contundencia frente a Feijóo y Abascal» que las bases andaluzas no se usen para la guerra iniciada por EEUU e Israel, sobre todo después de que Chipre haya recibidos ataques por su participación en el conflicto.
«El PP y usted están de rodillas siendo cómplices de la subida de precios, de los aranceles al campo, pero claro, es que ustedes con los fuertes son débiles, se ponen de rodillas, y con los débiles actúan sin compasión», ha lamentado Márquez.

La portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto, ha recordado por su parte que ayer se cumplió el aniversario del 11-M, donde perdieron la vida 193 personas porque el Gobierno del expresidente José María Aznar (1996-2004) «nos metió en una guerra ilegal» que trajo para España «desastrosas consecuencias», por lo que se ha preguntado el por qué del «sí a la guerra de nuevo» del PP.
Y es que, según Nieto, el PP «sigue mintiendo y sigue diciendo sí a la guerra», en este caso con la de Irán, una situación que ha calificado de «lamentable» y que está teniendo «penosas» repercusiones a muchos ciudadanos y sobre la que los andaluces se oponen frontalmente.
En cuanto al portavoz parlamentario del PP, Toni Martín, ha censurado la actitud del Gobierno de Sánchez cuando habla del «no a la guerra» mientras envía una fragata a la zona de conflicto, y ha asegurado que «quien no les conozca que les compre», pero que la población ya «tiene calado» al Gobierno socialista.