Entrada del Hospital Miguel Servet, en Zaragoza. EFE/ Javier Cebollada

El Hospital Miguel Servet de Zaragoza realiza un implante renal con un dispositivo que mejora las condiciones

Zaragoza (EFE).- El Hospital Miguel Servet de Zaragoza ha realizado el primer implante de riñón en una persona a partir de un injerto mantenido en unas condiciones óptimas, muy superiores a los estándares, que ha sido posible gracias a la utilización de un dispositivo de perfusión normotérmica, de la marca ARK-Kidney.

La receptora, una paciente de Aragón, experimentó una recuperación precoz de la función renal sin necesidad de medidas de soporte adicionales, lo que indica el éxito del procedimiento.

El implante se realizó en diciembre como parte de un estudio clínico nacional, ya que el dispositivo utilizado aún no está disponible comercialmente, informa el Gobierno de Aragón en una nota de prensa.

Conservar el riñón en condiciones óptimas

Este nuevo método de mantenimiento permite conservar el riñón pretrasplante en condiciones óptimas de oxigenación, nutrientes y temperatura, superando los estándares de preservación en frío.

En Aragón, donde se realizan entre 80 y 90 trasplantes renales al año, el Hospital Miguel Servet es el único centro que lleva a cabo este procedimiento.

El ensayo clínico, liderado por el Hospital Miguel Servet y que involucra a cinco centros españoles, busca demostrar que esta mejora en la preservación de los órganos facilita la adaptación y recuperación del órgano trasplantado en el receptor.

El desarrollo de este dispositivo se remonta a una investigación conjunta iniciada hace nueve años, desarrollada en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón (CIBA-IACS) y con la colaboración entre la spin-off nacida de la Universidad de Zaragoza, EBERS Medical Technology SL, y los grupos de investigación del IIS-Aragón, GIIS071-Grupo de Urología, Hospital Universitario Miguel Servet (URO-SERVET) y GIIS073-Grupo de Investigación en Nefrología y Trasplante Renal (GINETE).

Esta primera intervención fue realizada por la doctora Raquel Espílez, uróloga y coordinadora de la fase clínica iniciada del estudio y perteneciente a la unidad de Urología de trasplante renal, dirigida por Alberto Gonzalvo; ayudada por los doctores Miguel Ángel Trívez y Mónica Sanz.