El catedrático emérito de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza Juan José Badiola, se dirige a los medios. EFE/ Javier Cebollada

Badiola llama a la tranquilidad ante el descenso del riesgo de gripe aviar en Aragón

Zaragoza (EFE).- El catedrático emérito de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, ha hecho una llamada a la tranquilidad al sector avícola dado que la situación epidemiológica de la gripe aviar en Aragón evoluciona de forma favorable, con una “clara tendencia a la baja” y sin ningún caso detectado en aves domésticas o de corral.

Tras reunirse con los principales productores del sector avícola junto a la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza, Badiola ha explicado que “la curva de casos va hacia abajo de una manera muy manifiesta” y que la reducción de positivos en aves silvestres “es ya evidente”.

Aunque todavía pueden registrarse algunos casos en los próximos días, ha insistido en que “la tendencia es descendente” y calcula que el riesgo habrá desparecido a finales de noviembre.

El experto ha recordado que Aragón se adelantó en la aplicación de medidas de prevención frente a la enfermedad, unas medidas que, ha precisado, luego adoptó el Ministerio, y ha permitido a los ganaderos contar con «cierta experiencia en su aplicación”, al tiempo que ha valorado que el sector “ha actuado con responsabilidad y sin alarmismo”, lo que ha permitido además que la Comunidad no haya tenido ningún brote en granjas.

Evolución ligada a la migración de las aves

Badiola ha explicado que la evolución de la gripe aviar está ligada a las migraciones de aves procedentes del norte de Europa:
“Las aves que vienen de Escandinavia huyen del frío extremo y cruzan la Península hacia África”, un tránsito durante el cual, ha señalado, las especies acuáticas hacen escala temporal en distintos puntos de España, pero “no permanecen de forma estable» porque «son aves de paso”.

En este sentido, ha estimado que el número de casos continuará disminuyendo en las próximas semanas, lo que permitirá «una estabilización completa hacia finales de noviembre”.

El catedrático ha insistido en que “no hay motivo para la alarma” y ha recordado el virus H5N1, aunque altamente patógeno en aves, requiere “un contacto directo y prolongado” para transmitirse a humanos. “Una persona normal no puede contagiarse en circunstancias cotidianas; los únicos con cierto riesgo serían los granjeros o veterinarios que manipulen animales infectados”, ha precisado.

Por su parte, la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza, ha subrayado la rapidez con que ha reaccionado el sector avícola aragonés, que ha reforzado las medidas de bioseguridad en las explotaciones desde los primeros indicios de casos positivos en aves silvestres.

“El sector está trabajando con mucho ahínco y está verdaderamente concienciado”, ha enfatizado Lanza, quien ha detallado que las medidas preventivas se mantendrán, en principio, hasta el mes de febrero, aunque con posibilidad de revisión.

“Siempre son proporcionales a la situación epidemiológica. Si mejora, también seremos menos restrictivos”, ha asegurado Lanza.

Aves de corral

Sobre las explotaciones de gallinas camperas, ha admitido que son las más afectadas por la restricción de sacar los animales al aire libre, aunque ha señalado que “los productores están más preocupados por proteger a sus animales que por mantener el sistema de cría en exterior”.

Un aspecto en el que ha coincidido Badiola, quien ha asegurado que “no será un problema que las gallinas permanezcan encerradas temporalmente”, ya que “se adaptan bien y no corren peligro por ello”.

Tanto Lanza como Badiola han destacado la buena coordinación entre el Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación, el Ministerio y los productores, así como la importancia de mantener la vigilancia activa en las zonas de especial riesgo establecidas en Aragón.

“Hay que mantener la prudencia, pero el mensaje principal es de tranquilidad”, ha concluido Badiola.