Zaragoza (EFE).- El Gobierno de Aragón ha puesto en marcha inspecciones específicas de ofertas y promociones con motivo del “Black Friday” y del “Cyber Monday”, fijados para el 28 de noviembre y el 1 de diciembre, así como para sus promociones previas.
Se trata de estrategias comerciales de impulso de ventas, que se empezaron a realizar en las grandes cadenas y que se han extendido a comercios locales y pequeñas y medianas empresas.
De hecho, el “Black Friday” ha pasado a convertirse en una cita comercial generalizada, asumida por el tejido empresarial y los consumidores y en los últimos años, las promociones se extienden durante semanas, con lemas como “Adelántate al Black Friday” o “Pre-Black Friday”.
Este adelanto busca captar la atención del consumidor antes de la fecha principal, pero también puede generar confusión sobre los precios reales o la magnitud de los descuentos.

Por ello, la Consejería de Economía del Gobierno de Aragón recuerda que es esencial informarse, contrastar y comprar con criterio, para evitar decisiones apresuradas.
Tanto en las compras en línea como en las presenciales, conviene verificar las condiciones de venta, las políticas de devolución y los posibles costes adicionales de envío o financiación, y también se recomienda elaborar un presupuesto previo y priorizar las verdaderas necesidades por encima de los impulsos de última hora.
Información al consumidor
El Gobierno de Aragón recuerda que hay una amplia red de oficinas de información al consumidor y que la Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios tiene a disposición de los aragoneses el teléfono gratuito de información 900 12 13 14 y el correo electrónico consultaconsumo@aragon.es.
«La jornada del Black Friday trae consigo atractivos descuentos y campañas que prometen grandes oportunidades de compra, pero para sacarles el máximo provecho y evitar caer en el consumo impulsivo, como destaca la directora general de Protección de Consumidores y Usuarios, Inma de Francisco, es fundamental planificar con tiempo, comparar precios y mantenerse bien informados sobre los productos que realmente se desean adquirir.
En ese sentido, incide en que aprovechar el Black Friday «no consiste en comprar más, sino en comprar mejor, con planificación, información y responsabilidad», porque solo así los descuentos «se convierten en auténticas oportunidades y no en gastos innecesarios».
El Gobierno de Aragón apunta que los descuentos o las ofertas no implican pérdida de derechos como consumidores y que no se tienen que ver mermados los Servicios de Atención al Cliente de las empresas ante cualquier afección. Una vez transcurrido un mes sin que la empresa dé respuesta o no sea satisfactoria, se puede acudir a las oficinas y servicios de Consumo.
Los descuentos no afectan a las garantías de los productos, con un plazo legal para la garantía de los bienes de consumo de tres años. Por ello, la Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios recomienda conservar el tique de compra al menos durante los tres años siguientes a la recepción del producto y conservar las instrucciones y los folletos publicitarios.
Además, el precio rebajado debe mostrar el precio inicial junto al final.
En cuanto a las compras por Internet, que han experimentado un crecimiento constante en los últimos años, Inma de Francisco destaca que es fundamental que el consumidor esté bien informado, porque «junto con este aumento de modalidad de compras, también se ha registrado un incremento de fraudes y estafas online, por lo que es fundamental extremar la precaución».
Para ello, es esencial que el consumidor sepa a quién está comprando y dónde se encuentra la empresa. En estos casos, la página web debe mostrar de manera clara el nombre de la empresa, domicilio social, teléfono y correo electrónico de contacto y el comprobante de pago o factura son imprescindibles y es recomendable solicitar un justificante que indique el plazo o la fecha de entrega, para garantizar que el producto llegue dentro del tiempo acordado, que no debe superar los 30 días naturales, salvo que se haya pactado uno diferente.
Si el producto no se entrega o el servicio contratado no se presta, el consumidor debe ser informado y podrá recuperar sin demora indebida las cantidades abonadas. En caso de retrasos injustificados en la devolución del dinero, se podrá exigir el doble del importe adeudado, sin perjuicio de reclamar judicialmente los daños y perjuicios adicionales que haya sufrido.
Asimismo, en las compras online, el consumidor tiene derecho a desistir del contrato en un plazo de 14 días naturales desde la recepción del producto o la formalización del servicio.