Zaragoza (EFE).- El Gobierno de Aragón ha renovado este 25 de noviembre, Día Mundial para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, su compromiso para erradicar esta lacra desde la unidad y ha llamado a la sociedad a asumir un papel activo porque «el silencio no puede ser una opción».
«Frente a la violencia, rechazo y unidad; frente al miedo, esperanza; frente al silencio, compromiso» es el mensaje final del manifiesto del Gobierno de Aragón por este 25 de noviembre que ha leído la directora del Instituto Aragonés de la Mujer, María Antoñanzas, en un acto al que se han sumado, con mensajes en vídeo en defensa de la igualdad, el respeto y el buen trato, representantes de la cultura aragonesa como Manuel Vilas, Marisol Aznar, Nacho Rubio o Luis Larrodera.
Un acto en el que la vicepresidenta de Aragón, Mar Vaquero, ha trasladado su pésame a los familiares y seres queridos de Eugenia Mercedes, asesinada por su pareja hace tres semanas en Zaragoza, una muestra de que la violencia contra la mujer «no se puede negar».
«No podemos dejar solas a todas y cada una de estas mujeres que sienten miedo», ha remarcado, y «solo descansaremos -ha enfatizado la vicepresidenta- cuando sea erradicada en su totalidad».
En su intervención, ha subrayado que Aragón cree en un feminismo que defiende a la mujer desde la igualdad, la libertad y la dignidad, «sin oportunismo político, sin trincheras ideológicas», porque cuando se convierte «en un eslogan en una pancarta o en puro márquetin, la mujer se convierte en un objeto y el feminismo, en un disfraz».
En este acto «cargado de simbolismo», ha destacado las medidas efectivas que pone en marcha el IAM para que ninguna mujer en Aragón se sienta desprotegida y sola y las ha contrapuesto con todo aquello que pone en peligro «la vida y la dignidad de las mujeres, porque la forma de protegerlas no es con discursos vacíos».
«La seguridad de las mujeres no es negociable»
En ese contexto, ha hecho hincapié en que las instituciones no pueden fallar y que si lo hacen, han de pedir perdón y asumir responsabilidades «como mínimo a la medida del daño producido», y se ha referido en concreto a las leyes que revictimizan a las mujeres al ver cómo sus violadores o maltratadores tienen beneficios penitenciarios o a los fallos en las pulseras de control a los agresores.

«La seguridad de las mujeres no es negociable, no es un capricho ideológico y no es un instrumento de propaganda», ha dicho Vaquero, quien ha defendido que la sociedad aragonesa «quiere otro camino», porque las mujeres «no necesitan tutelas, sino garantías».
Vaquero ha incidido en que la igualdad «es un pilar, no es un arma», que la libertad «no se mendiga, se ejerce y se reclama», y que el Gobierno de Aragón se reafirma hoy en el compromiso que recoge el manifiesto leído por la directora del IAM de trabajar con firmeza, con medidas transversales desde las distintas consejerías, contra las violencias contra las mujeres, que «no entienden de ideologías, pero sí entienden de gobiernos responsables».