El líder del PP en Aragón y aspirante a revalidar la Presidencia del gobierno autonómico, Jorge Azcón. EFE/ Javier Belver

Azcón tiene «autonomía clara» para pactar con Vox, según la portavoz del Gobierno aragonés

Zaragoza (EFE).- El líder del PP en Aragón y aspirante a revalidar la Presidencia del gobierno autonómico, Jorge Azcón, tiene «autonomía clara» y capacidad de liderar las conversaciones con Vox para llegar a un pacto «global» que dé estabilidad a la comunidad, sin perjuicio de la negociación que se está produciendo a nivel nacional, según la portavoz del Gobierno en funciones, Mar Vaquero.

Azcón asumió «desde el primer momento» el liderazgo de la negociación en Aragón, ha insistido Vaquero, quien ha asegurado que ese liderazgo «no está reñido» con la coherencia que la dirección nacional del PP quiere imprimir a las negociaciones en un contexto de elecciones en varias autonomías además de Aragón, como Extremadura y Castilla y León.

Garantizar «una coherencia política»

El PP, ha asegurado, quiere garantizar «una coherencia política» y una «impronta» en la conformación de todos los gobiernos, algo en lo que además Azcón «puede ayudar», ha dicho.

«¿Alguien cree que otra persona distinta a Azcón decidirá lo mejor para Aragón para la siguiente legislatura?», se ha preguntado Vaquero.

Los plazos legales establecen que la constitución de las Cortes de Aragón se produzca el 3 de marzo y la aspiración del PP en la comunidad, según ha dicho Vaquero, es que ese día ya se haya alcanzado un «pacto global» con Vox que sea programático, pero también presupuestario, de organización de la composición del gobierno, incluyendo las consejerías, y también de la conformación de la Mesa de las Cortes.

Hay margen, según Vaquero, para antes del día 3 llegar a un pacto que, ha indicado, seguirá lo plasmado por el PP nacional en el documento marco para la negociación en las autonomías que el líder de Vox, Santiago Abascal, ha desacreditado.

En ese decálogo, según ha recordado Mar Vaquero, se habla de que los acuerdos deben respetar la legalidad, estar dentro de las competencias del gobierno en cuestión y responder a un denominador común entre ambos partidos.

Después del día 3, la ley da un plazo de dos meses para la investidura del presidente, y Vaquero ha dicho que en ese tiempo debe primar «la prudencia, la calma y la quietud». El pacto debe de cocinarse, ha insistido, «a fuego lento», y sus hitos se irán desvelando conforme se considere oportuno, ha zanjado.