Zaragoza (EFE).- El Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza han firmado este miércoles el convenio de colaboración para impulsar el DAT Alierta, un proyecto estratégico que comenzará a materializarse este año con las primeras obras y que aspira a consolidarse como referente tecnológico y económico en las próximas décadas.
El acuerdo, suscrito en el Digital Imagination Center (DIC) del Instituto Tecnológico de Aragón en Zaragoza, culmina meses de trabajo técnico previo y sienta las bases de coordinación institucional para desarrollar este nuevo distrito tecnológico en la capital aragonesa.
Un proyecto “de décadas” con obras inminentes
El presidente en funciones del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha destacado que el convenio tiene una “parte material” vinculada a infraestructuras, movilidad, zonas verdes y redes, pero también una “parte espiritual” basada en la colaboración institucional, que, como ha subrayado, “ayudará a que el proyecto sea un éxito”.
Azcón ha incidido en que el DAT Alierta “no es un proyecto a corto plazo”, sino una iniciativa “pensada para las próximas décadas” que simboliza la transformación de Aragón.
En este sentido, ha asegurado que, tras 15 meses de trabajo, “ya estamos en condiciones de empezar a ver obras de forma inminente”.

En concreto, ha avanzado que este mismo año comenzarán actuaciones en edificios y en la transformación del entorno, apoyadas en la planificación urbanística vigente, mientras continúa el desarrollo del Plan de Interés General de Aragón (PIGA).
Inversiones y atracción empresarial
El presidente aragonés ha vinculado el avance del proyecto al crecimiento de la inversión, que ha calificado de “extraordinario”, al señalar que Aragón se ha situado como la tercera comunidad en atracción de capital extranjero tras crecer un 232 % en el último año.
Ha puesto como ejemplo la implantación de Multiverse Computing, que ha abierto una oficina con 200 ingenieros en Zaragoza, y ha afirmado que “las empresas ya están llamando a nuestra puerta”.
En este contexto, ha advertido de que “queda espacio, pero es importante actuar con rapidez”, al considerar que el DAT Alierta está llamado a ser “el gran emblema tecnológico” del país.
Un distrito tecnológico con proyección internacional
La vicepresidenta en funciones, Mar Vaquero, ha definido el proyecto como “estratégico para la transformación de Aragón” y ha señalado que busca marcar la legislatura a través de la tecnología.
Ha explicado que el DAT Alierta se concibe como un “distrito tecnológico” donde “pasen cosas relacionadas con la innovación, el conocimiento y la excelencia”, y donde se tomen decisiones con impacto más allá de Aragón.
Asimismo, ha destacado su carácter de “legado generacional” y su conexión con otros polos como Walqa y Technopark, formando un “triángulo virtuoso” en el territorio.
Integración urbana y motor económico
Por su parte, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha afirmado que el convenio supone “una visión compartida” y un “paso decisivo” para un proyecto que “va a transformar Aragón y la ciudad en las próximas décadas”.
Chueca ha subrayado que el DAT Alierta no será un espacio aislado, sino un entorno “plenamente integrado en la ciudad”, con conexiones entre barrios, zonas verdes y espacios de convivencia entre empresas, universidad e investigación.
Ha añadido que el distrito será “el nuevo motor económico de Aragón” y ha asegurado que ya existe interés de entidades como el CSIC, CIRCE, Integra o Siemens, en un proyecto que busca posicionar Zaragoza como hub tecnológico del sur de Europa.
Planificación y primeras actuaciones
El convenio recoge el trabajo técnico desarrollado en ámbitos como urbanismo, movilidad, infraestructuras y zonas verdes, con el objetivo de integrar el DAT Alierta como un distrito más de la ciudad.
Antes de la firma, ya se han diseñado actuaciones como los bosques lineales, viales o nuevos edificios y proyectos como un espacio de Formación Profesional y oficinas para albergar empresas interesadas.
La inversión inicial prevista supera los 200 millones de euros, combinando recursos públicos y privados, si bien estas cifras podrían evolucionar conforme avance el desarrollo del PIGA.
Las administraciones han coincidido en que el proyecto generará empleo en su fase de construcción y en su funcionamiento posterior, además de un impacto económico que se extenderá al conjunto de la ciudad y su entorno.









