Puesta de sol vista desde la capital aragonesa
Puesta de sol vista desde la capital aragonesa. EFE/Javier Belver

La Aemet augura un otoño más cálido en Aragón tras un verano con 61 días en ola de calor

Zaragoza (EFE).- La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé un otoño más cálido de lo habitual en Aragón, con un 70 % de probabilidad, y posiblemente mas húmedo (40 %) tras un verano extremadamente cálido con 61 días en ola de calor y el segundo más seco de la serie histórica.

El delegado territorial de la Aemet en Aragón, Arcadio Blasco, ha explicado este martes en rueda de prensa que el otoño astronómico, que empieza a las 2.05 de esta próxima madrugada, durará 89 días y 21 horas y comenzará con una semana con temperaturas por encima de los valores normales, que superarán los 30 grados en las tres capitales aragonesas e incluso los 35 el viernes en la ribera del Ebro, más propias de junio o principios de julio.

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Verano

El verano meteorológico, del 1 de junio al 31 de agosto, ha sido «extremadamente cálido» en la comunidad, con 24,7 grados de media y una anomalía de 3,4 grados por encima del promedio, y el segundo más seco de la serie histórica tras el de 2025, con 49,2 litros por metro cuadrado, que supone un 54 % menos de lo esperado.

Nueve de los diez veranos más cálidos de Aragón se han registrado en este siglo, junto al de 1994, y los últimos cinco veranos figuran entre los seis más cálidos, ha destacado Blasco, en línea con lo que sucede en el resto del país y con la tendencia de aumento de las temperaturas de los últimos años.

Además, este verano se han producido tres olas de calor «muy largas» que han dejado 61 días en esas condiciones, dos de cada tres, una cifra «que nunca se había alcanzado» y que serían cuatro si se contabiliza la que tuvo lugar del 2 al 7 de septiembre, la quinta que se produce en dicho mes y que dejó 41 grados en Híjar y récords en las estaciones de los aeropuertos de Zaragoza y Huesca.

Blasco ha insistido en que los veranos «cada vez se alargan más», ya que a finales de mayo se registraron temperaturas más propias de julio, con 31,4 grados en Caspe o la noche tropical, igual o por encima de los 20 grados en la ribera del Ebro el 29 de ese mes.

Este verano se han registrado en el aeropuerto de Zaragoza 16 días con temperaturas iguales o superiores a los 40 grados, a lo que «nunca se había llegado»; 5 días en esas condiciones en Huesca, «también un récord», y dos en Teruel, aunque allí el récord estaba en tres, ha dicho.

A ello se suman 66 noches en Zaragoza con temperaturas mínimas iguales o superiores a 20°, es decir, noches tropicales, de las que dos superaron los 25 grados (noches tórridas), 43 noches tropicales en Huesca y 1 en Teruel.

«Como consecuencia, el 88 % de los días registrados en el observatorio de Zaragoza, el 91 % de los días registrados en el de Huesca y el 90 % de los días registrados en Teruel de este verano han tenido máximas superiores a la media», ha recalcado, toda vez que ha añadido que los registros del observatorio de Zaragoza, que se remontan a 1951, muestran una tendencia clara hacia un calor cada vez más extremo y que en 76 años de historia se han contabilizado 89 días con temperaturas iguales o superiores a 40 grados, de los que 48 de ellos, más de la mitad, «se concentran en los últimos cinco años».

Y aunque ha habido récords absolutos «puntuales» en los últimos meses, como los 39,3 grados registrados el 4 de septiembre en Zaragoza, los 39,6 de Huesca y los 37,9 en Teruel o la mínima de 21,9 en Teruel el 22 de julio, lo que Blasco ha destacado sobre todo es «la persistencia» del calor extremo y el número de días consecutivos en esas condiciones.

Año agrícola

El año agrícola, que comprende del 1 de septiembre de 2025 al 31 de agosto de este año, ha sido el más cálido de la serie histórica y los últimos cinco años ocupan los primeros puestos y son cada vez más cálidos.

Además ha sido «muy seco» en cuanto a precipitaciones con un 12 % menos de los habitual que se concentró entre mediados de diciembre y mediados de marzo, por lo que cada vez las lluvias se concentran en periodos «más cortos».

Incendios forestales

En relación a los incendios forestales de este verano en Aragón, Blasco ha señalado que las condiciones meteorológicas influyen y que las elevadas temperaturas influyen en la extinción sea más complicada. «El calor extremo es caldo de cultivo, ayuda», ha dicho.

En este sentido ha valorado que su labor cada vez «importa más en la calle» y la meteorología interesa y es importante como actor implicado a la hora de tomar decisiones en los centros de coordinación, toda vez que ha destacado que su labor es informar de que cada año es más cálido y las lluvias se concentran en menores periodos de tiempo.