Zaragoza (EFE).- La acampada instalada en Zaragoza, considerada un «éxito» esta primera noche por «la convicción y el hartazgo» existente ante la situación de la vivienda, continuará al menos hasta la manifestación de este sábado, pase lo que pase en el Congreso con la votación de los decretos, «insuficientes» y que siguen legislando «a favor del rentismo».
En declaraciones a EFE, la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, Paula Ríos, ha destacado que la lluvia caída esta noche no ha hecho desistir a los participantes en esta acampada que se convocó por redes sociales a última hora de la tarde de este jueves en la plaza de España tras una cacerolada encabezada por esta organización.
A las 23:00 horas, según ha dicho, ya había 60 tiendas en un lugar céntrico y expuesto en el que, «pese al ruido», lo que buscan es darse a conocer y sumar a más gente a la lucha.
La acampada seguirá, salga lo que salga
El sindicato mantendrá la acampada al menos hasta la manifestación convocada para las 18:00 horas de este sábado desde la plaza Santo Domingo contra el «negocio de la vivienda y por una vivienda universal gratuita y de calidad», con independencia del resultado de la votación de los dos decretos de vivienda este viernes en el Congreso de los Diputados.

«Salga lo que salga», ha insistido Ríos, quien ha apuntado que los decretos son «claramente insuficientes» y no les sirven porque recogen medidas favorables «al rentismo y los grandes empresarios» y proponen que hay que congelar los precios cuando están «en máximos históricos» y la reivindicación clara es «que tienen que bajar».
«Nuestro horizonte último es una vivienda universal, gratuita y de calidad y cualquier conquista entre el punto en el que estamos y ese horizonte tiene que ser claramente a costa de los beneficios del rentismo», ha añadido, por lo que estos decretos que «tratan de conciliar ambas cosas, evidentemente fracasan».
Maniobras electoralistas
La portavoz ha acusado además al Gobierno del PSOE y de Sumar de hacer «maniobras electoralistas» para apropiarse de la visibilidad que ha ganado el movimiento y, a diferencia del Sindicato de Inquilinas de Madrid, que considera los decretos «insuficientes» pero los valora como una victoria de la movilización, en la capital aragonesa opinan que no representan «de manera sustancial» las necesidades de la clase trabajadora.

Para la jornada de este viernes han organizado diversas actividades, como un taller de organización sindical, café tertulia y una asamblea a las seis de la tarde, aunque será tras la manifestación de este sábado cuando decidirán si siguen la acampada y cómo pueden seguir canalizando este descontento para «transformarlo en organización y en lucha».







