Balkan Paradise Orchestra en una imagen de archivo durante un concierto en Pirineos Sur. EFE/Javier Blasco

Balkan Paradise Orchestra: Es bueno apostar por mujeres en el escenario, no solo cantantes

Zaragoza (EFE).- Para la Balkan Paradise Orchestra, una potente banda integrada por diez mujeres que combina las sonoridades mediterráneas con estilos modernos, es bueno apostar por que haya más representación femenina en los escenarios y no solo como cantantes, ya que esto ayuda a generar referentes en un ámbito en el que las mujeres están «un poco invisibilizadas».

Lo afirma Eli Fábregas, la percusionista del grupo catalán, para quien aunque hace un tiempo daba la sensación de que había más espacio para las mujeres que tocaban instrumentos en las programaciones, «parece que esto ya pasó» y ahora toca «luchar para que haya una equidad y un poco de equilibrio».

«Al final, las bandas de chicos siempre lo van a tener más fácil, por cultura, también por negocio, porque la industria, al final, siempre tiende allí», reflexiona.

En este contexto, Eli considera que «es bueno apostar por que haya mujeres en el escenario que no solo sean cantantes porque, al final, el público lo recibe, ya seas una niña más joven o más adulta, y te impacta».

«Eres un poco modelo, un referente, y es algo que, para bien o para mal, se tiene que seguir haciendo y lo vamos a seguir haciendo», resume.

Decisiones asamblearias

La percusionista es una de las diez mujeres que conforman la Balkan, una banda barcelonesa que, además, toma las decisiones de manera asamblearia, lo que permite que todas aporten y sean «dueñas» de las canciones.

Algo que resulta «un poquito más difícil como banda, porque no es fácil organizarlo», aunque añade que «se puede y es bonito porque, al final la música es de todas», insiste.

El grupo, con cimientos en la música balcánica y mediterránea, apuesta por la heterogeneidad de sonidos, ya sean modernos o tradicionales, incluido el folclore peninsular, de lugares como Cataluña o Galicia.

Ahora, con esta gira dan pie al espíritu bailable de su último EP, ‘Game Sessions Vol. II’, en el que remezclan temas de su álbum ‘Néctar’ y colaboran artistas como Tanxugueiras, los marroquíes DJʼs Apelika, los colombianos Wukamash, el indio Raghu Dixit o el grupo alemán Querbeat.

Con ello, ofrecen en las tablas una propuesta «más poderosa», que camina desde las sonoridades balcánicas tradicionales hasta la electrónica, pasando por una amplia paleta de estilos.

Una propuesta que, por el momento, está teniendo una muy buena acogida por parte del público: «La recibida ha sido maravillosa», destaca Eli.

Sonidos mediterráneos, árabes, turcos y balcánicos

De regreso a la música, en el caso de la instrumentista, explica que bebe de fuentes como la tradición mediterránea, la música árabe y turca y, por supuesto, la balcánica, con instrumentos como la darbouka.

Percusiones que luego combina en la banda con la batería, de la que se encarga otra compañera, lo que también permite abrir el abanico sonoro de la Balkan y acercarse a estilos más modernos.

Con la vista puesta en el futuro, Eli afirma que «la máquina no para» y avanza que el grupo ya está componiendo temas para el que será su siguiente disco, en el que buscarán dar a sus canciones un toque «diferente» a lo que han hecho hasta ahora.

«Siempre, evidentemente, con esa raíz balcánica y mediterránea, que al final es lo que lo que nos guía un poco, de donde somos, y también nuestra cultura», concluye.

Marcos Díaz