Zaragoza (EFE).- La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantiene las previsiones que manejaba para la crecida ordinaria que experimenta el río, con caudales en torno a los 1.600 metros cúbicos por segundo en Zaragoza, y contempla que puedan existir afectaciones por infiltración.
Así lo ha explicado este martes a los medios de comunicación en la capital aragonesa la jefa del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) del Ebro, Esther Ruiz, que ha mantenido la predicción de la CHE que prevé que la crecida sostendrá tres días de caudales altos.
De esta forma, ha relatado que lo que experimenta en la actualidad el río no es una crecida, sino dos, con una primera que se generó durante el fin de semana y otra que surge a raíz de las lluvias del lunes.
Sobre la primera avenida, ha precisado que ayer llegó a Castejón de Ebro, mientras que la segunda está previsto que alcance esta localidad navarra a lo largo de este miércoles.
Y aunque en la estación de este municipio sí que se observarán dos puntas diferenciadas, la responsable del SAIH ha matizado que conforme se vaya desplazando la segunda crecida por el eje del río irá solapando a la primera.

Por ello, el Ebro mantendrá los niveles altos previstos, del orden de los 1.600 metros cúbicos por segundo, desde este martes hasta el jueves.
En cuanto a las motas preparadas para controlar el agua, ha señalado que se encuentran todas «reforzadas y en buen estado», por lo que ha esperado que con una crecida de estas características, con un nivel que está «rozando el extraordinario», no se produzcan problemas. Desde el equipo de comisaría de la confederación no observan que haya un «punto débil» en el río.
Aunque también ha afirmado que esta avenida, que es similar a la experimentada en 2024, podría causar «afectaciones por infiltración».
No preocupa una posible avenida extraordinaria
Preguntada por las posibilidades de que el Ebro experimente una crecida extraordinaria en primavera por la cantidad de nieve acumulada, ha indicado que «no es algo que preocupe» en la confederación.
«Ahora mismo, los valores que hay de nieve, dentro de que son importantes, no son preocupantes», ha manifestado sobre unos datos normales para estas fechas para un fenómeno que, además, se concentra actualmente «en cotas muy altas».
Lo que sí podría preocupar, ha apostillado, es que una vez llegue el buen tiempo, a finales de mayo, siga habiendo una gran acumulación de nieve, pues podría producirse una subida repentina de las temperaturas «que provoque una fusión importante».
Por último, ha recalcado que los embalses de Itoiz y Yesa «han jugado un papel extraordinario» en esta crecida, ya que, según una simulación que ha realizado la CHE, si estas infraestructuras no hubieran laminado el río, el Ebro habría llegado con 1.500 metros por segundo más, por lo que la avenida habría sido extraordinaria.










