Madrid (EFE).- Pese al enfado mostrado el martes por el líder de Vox, Santiago Abascal, por la existencia de un documento elaborado por el PP para enmarcar los acuerdos autonómicos, ambos mantienen su voluntad de llegar a acuerdos en Extremadura y Aragón y han confirmado que los contactos ya se están produciendo.
Fuentes de Génova han afirmado que no ven motivos para ser pesimistas y han quitado hierro a las declaraciones de Abascal del martes, quien se mostró muy molesto por el ‘Documento marco para ordenar los acuerdos y dar gobiernos estables de la España autonómica’ elaborado por el PP y publicado el lunes, horas después de que ambos partidos confirmaran un reseteo en las negociaciones para formar Gobierno en ambas regiones.
Fuentes de Vox han confirmado a EFE que este martes se retomaron los contactos, aunque han precisado que fueron unas conversaciones «mínimas» que partieron del PP para incidir en que habría que «hablar y sentarse ya» a negociar.
Según Génova, pese a las críticas del líder de Vox, no han encontrado en el partido una reticencia extrema al contenido del documento -que enviaron a Abascal antes de publicarlo, aseguran- ni un elemento insalvable o una voz de rechazo a los diez principios que defiende el texto.
Por ello, en este momento no entienden qué es lo que le incomoda a Vox, señalan mencionadas fuentes, y lo que está quedando claro es que no es el PP el que torpedea las negociaciones.
La publicación del documento
Pero en Vox lo tienen claro. Desde la formación de Santiago Abascal siguen sin entender por qué los populares hicieron público su decálogo para negociar si, como dicen, es un documento interno del partido, a no ser que fuera para «presionarles» a través de los medios de comunicación.
De ahí, la airada reacción de Abascal del martes, quien consideró una «ofensa» el documento.
En cualquier caso, las fuentes han asegurado la disposición plena de Vox a llegar a un acuerdo de gobernabilidad tanto en Extremadura como en Aragón, eso sí, dejando claro nuevamente que debe haber cesiones por ambas partes y garantías de cumplimiento de los acuerdos.
Un relato acordado
Las fuentes de Génova han relatado que toda la comunicación de las negociaciones fue acordada después de que Feijóo y Abascal hablaran el domingo por la noche.
Se pactó que Vox enviara el lunes un mensaje de reseteo de las negociaciones, que el PP confirmara la implicación de las directivas y que Feijóo, por la noche, en una entrevista, comunicara que había hablado por teléfono con Abascal.

El texto -que no se escribió pensando en Vox sino en todos los partidos y todos los territorios, insisten- fue publicado poco antes de la entrevista por algunos medios de comunicación pero Abascal, aseguran en Génova, ya lo tenía en sus manos. La secuencia de tiempos, señalan en Génova, les parece razonable.
Si en Vox estuvieran tan molestos, señalan, no habría negociaciones.
Ser discretos, un objetivo
El secretario general del PP, Miguel Tellado, será uno de los miembros de la cúpula popular que participe en las negociaciones que el partido de Alberto Núñez Feijóo prevé no airear.
El PP no va a revelar cuándo y dónde se producen, ni va a mandar fotos de las mesas. Serán transparentes con los acuerdos o en las fricciones, pero no se ofrecerá un minuto resultado, afirman.
Una visión compartida por Vox, que señalan que cualquier pacto al que se llegue se hará público de mutuo acuerdo con el PP.
Por otro lado, en Génova, por el momento, no sienten que Vox tenga prisa por cerrar un acuerdo en Extremadura antes de la primera fecha de investidura, el 3 de marzo, y, aunque les gustaría que el acuerdo fuera rápido, priorizan que sea un buen acuerdo a la rapidez.