Santa Cruz de Tenerife, (EFE).- Yeray Martínez, miembro de la asociación de Profesionales Forestales (Profor) de Canarias, ha dicho este miércoles que esperan convencer a los cabildos de destinar a la gestión de los montes el llamado céntimo forestal, un recargo que las corporaciones pueden aplicar en el impuesto de combustibles.
Hasta ahora los cabildos de Gran Canaria y Tenerife se han mostrado partidarios de la medida, mientras que las otras cinco corporaciones locales no se han mostrado favorables, y tras una jornada informativa para hablar de los retos del cambio climático Yeray Martínez ha recordado que las necesidades son «perentorias».
Tras la jornada informativa, el consejero de Política Territorial del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda, y la viceconsejera de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Julieta Shallenberg, han recordado que no se trata sólo de afrontar la mejora de los bosques, sino también de proteger de la desertificación el suelo de las islas más desiertas.
La previsión es obtener cada año entre 30 y 40 millones de euros que tendrían un destino finalista para mejorar los bosques, conservar el suelo y defenderlo de la erosión, y llevar a cabo repoblación forestal, entre otras medidas.
Tanto el representante de los profesionales forestales como la viceconsejera y el consejero han señalado que incluir en los presupuestos autonómicos una dotación económica para esta finalidad tiene el inconveniente de que un gobierno no la lleve a cabo, mientras que si se trata de un impuesto se mantendrá.
Yeray Martínez indicó que los profesionales forestales llevan años reclamando un fondo específico, ya que la tendencia ha sido a la inversa y las competencias han pasado del Estado a las comunidades autónomas y ahora a los cabildos, un proceso en el que se han perdido los presupuestos que se destinaban a la gestión forestal.
Ha insistido en que se trata de un asunto de urgencia debido a que crecen los problemas, como el cambio climático, por lo que hay que tomar medidas o las consecuencias serán cada vez más peligrosas.
El consejero Manuel Miranda ha apuntado que la idea es aplicar de forma inmediata la medida, si bien es potestad de los cabildos destinar el dinero a esa finalidad, y ha añadido que el reglamento se aprobará en breve.
La viceconsejera Julieta Shallenberg ha dicho que se necesita una gestión forestal activa porque se vive un momento de desertificación, algo que favorece los incendios forestales, y ha hecho hincapié en que también hay que plantear políticas como la recuperación de barrancos eliminando de ellos especies invasoras, ya que son combustible.
En el encuentro, el técnico de Hacienda Miguel Ángel Navarro ha subrayado que se trata de un impuesto «perfecto», ya que, ha comentado, se aplica y «nadie sabe que existe», y también ha destacado que grava el consumo de productos que inciden en el medio ambiente y se emplea en su recuperación.
Domingo Hernández, de la Dirección General de Ordenación del Territorio, ha manifestado que debe evitarse que haya viviendas en el entorno de los denominados paisajes mosaico, que son aquellos en los que conviven campos cultivados, huertas, sembrados, pastos y bosques.
Miguel Ángel Morcuende, de la Dirección General de Espacios Naturales y Biodiversidad, ha destacado la importancia de conservar el suelo aunque solo sea porque es un sumidero de dióxido de carbono. EFE