Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Sacyr-Enmasa invierte 20 millones de euros, de ellos más de 11 para la ampliación de la desaladora, para garantizar la gestión del agua en Santa Cruz de Tenerife y completar así la inversión de 45 millones de euros comprometida por el socio privado desde hace 20 años.
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, y el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, han presentado este jueves el plan de inversiones de Sacyr-Enmasa en el municipio, que, según han destacado, garantizará el suministro de agua en las próximas décadas.
De esta forma, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Sacyr y la Empresa Mixta de Aguas (Emmasa) han alcanzado un acuerdo para invertir 20 millones de euros y culminar el compromiso inversor adquirido por Sacyr cuando asumió la gestión del ciclo integral del agua en la capital tinerfeña y se comprometió a invertir 45 millones de euros para mejorar infraestructuras, el sistema de abastecimiento, sostenibilidad y eficiencia hídrica.
Entre las principales actuaciones se encuentra la ampliación de la desaladora, que pasará de una capacidad de producción de 28.000 a 40.000 metros cúbicos diarios, con una inversión de 11,38 millones de euros, y cuya ejecución ya cuenta con la declaración ambiental favorable.
Además, se contempla una segunda ampliación hasta los 48.000 metros cúbicos diarios, con una inversión prevista de 5,77 millones de euros, gracias a la cofinanciación del Cabildo y del Gobierno de Canarias.
Estas cifras suponen un incremento del 45% sobre la capacidad actual y permitirán consolidar el abastecimiento en los próximos años, teniendo en cuenta el crecimiento exponencial del municipio.
La planificación del plan de inversión Sacyr-Emmasa también incluye la mejora del sistema de conducción entre Ofra y El Chorrillo, con una inversión de 2,9 millones de euros, que permitirá llevar agua desalada desde el depósito de Santa María del Mar hasta el depósito de Barranco Grande, reforzando así el suministro del suroeste del municipio.
A esta intervención se suma el desdoblamiento de la tubería de bastidores en la desaladora, con un coste de 950.000 euros, que mejorará la operatividad y redundancia del sistema, asegurando un mayor control en el tratamiento y distribución del agua.
En este sentido, la ampliación de la desaladora y las obras vinculadas al plan permitirán reducir pérdidas, mejorar la eficiencia energética y asegurar la continuidad del servicio ante cualquier eventualidad, gracias a una infraestructura moderna, resiliente y adaptada a los estándares europeos.
Además, el compromiso alcanzado garantiza que, al término de la concesión en marzo de 2031, “Emmasa será una empresa plenamente saneada, con todas las inversiones comprometidas ejecutadas y una red de infraestructuras modernizada y preparada para los retos del futuro”, ha explicado el concejal.
El alcalde ha agregado que con estas inversiones la capital contará con una gestión del agua «más moderna y eficiente» y así se dará respuesta a la población en todo el municipio para que en 2031 cuando finalice la concesión a Sacyr Santa Cruz «esté preparada para el futuro».
Depuradora de Buenos Aires
Asimismo, el alcalde ha aprovechado para denunciar retrasos en las obras de ampliación de la depuradora de Buenos Aires que, según ha dicho, debieron estar terminadas hace un año.
Ha culpado al Gobierno de España del retraso y ha lamentado que si no se finalizan no se podrán conseguir el objetivo de vertidos cero en la capital.
Le ha pedido al Gobierno de España que le dé al Ayuntamiento un plazo para saber cuándo podrá estar en marcha para dar servicio a todas las obras que se están realizando desde el consistorio.
Carlos Tarife ha admitido que tiene «la ilusión» de ver banderas azules ondeando en el litoral de la ciudad, aunque para ello es preciso que terminen las obras de la depuradora, que debieron estar terminadas en 2022. EFE/