El presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez, ha participado este jueves en la apertura del congreso de servicios sociales e inclusión social que se celebra en La Laguna (Tenerife). EFE/Ramón de la Rocha

La Asociación de Directoras de Servicios Sociales critica «el triunfalismo» del Gobierno canario sobre la dependencia

La Laguna (Tenerife) (EFE).- El presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez, ha criticado este jueves «el triunfalismo» del discurso del Gobierno de Canarias sobre las cifras de la atención a la dependencia.

Ramírez, que preside el comité científico del Congreso Nacional de Servicios Sociales e Inclusión Social que se celebra en La Laguna, ha señalado en declaraciones a EFE que «no puede haber triunfalismo» cuando en lo que va de año han fallecido en las islas 2.033 personas apuntadas en las listas de espera.

O cuando es una de las dos comunidades autónomas con mayor demora: 453 días; la que menos personas atiende en relación su población; la que menos fondos propios invierte al sistema; y la que acapara casi el 40% de las prestaciones no efectivas de todo el país.

Circunstancia que ha achacado a la apuesta del ejecutivo canario por la prestación vinculada al servicio, donde «tienes que presentar una factura y pagar la diferencia entre el dinero que te dan y el servicio que recibes».

«Si vas a una residencia, que vale unos 2.000 euros al mes, y te dan una prestación de 740, 750 euros, tienes que buscar los 1.300 que faltan», y eso teniendo en cuenta que una pensión como la de viudedad ronda los 800 euros.

Este modelo ‘low cost’ «mejora la estadística, pero condena a miles de personas, a unos a no tener acceso a la prestación del servicio, y a otros, a tener que hacer un copago y un repago», ha censurado.

José Manuel Ramírez ha recordado el largo historial de «maquillaje de cifras» del Gobierno de Canarias, que ha obligado a intervenir a órganos estatales como el Tribunal de Cuentas. El caso más reciente, la inclusión en las estadísticas de las prestaciones no efectivas.

Opina que si esto se hace con la intención de «generar triunfalismo» supondría «una canallada institucional», y sugiere al ejecutivo canario que tenga «la humildad de reconocer que las cosas no están yendo bien, que hay que reformular procedimientos, simplificar burocracia y poner más dinero».

Porque «lo más grave», desde su punto de vista, es que en lo que va de año «se han desmantelado los servicios: hay 1.321 plazas menos de centros de día que a principios de año, 1.113 plazas concertadas menos, y 1.832 servicios a domicilio menos».

En el Congreso Nacional de Servicios Sociales e Inclusión Social también ha intervenido el presidente de la Red europea contra la pobreza, Carlos Susías, quien ha recalcado que la pobreza «no tiene nada de plaga bíblica» sino que se trata, en definitiva de «una decisión política».

La pobreza, ha continuado Susías, «tiene solución pero hay que abordarla con una visión más amplia que hasta ahora», porque «generalmente se confunden las políticas para paliar el sufrimiento que genera la pobreza, que están muy bien y son necesarias, con las de erradicación».

Con lo cual «avanzamos en paliar sus efectos pero no en reducir la pobreza», una meta que para conseguirla lo primero que hay que hacer es «actuar sobre los ingresos de las familias».

«Siempre se ha dicho que el empleo es el principal elemento de erradicación de la pobreza: sí y no. Si es de cierta calidad, con determinado nivel salarial y con garantías, lo es, pero de lo contrario «no cumple esa función».

También entran en la ecuación «unas pensiones dignas», mejorar el sistema de rentas mínimas o apostar como la educación como «la mejor herramienta para acabar con la transmisión intergeneracional de la pobreza».

Capítulo aparte en este análisis merecen la vivienda como «elemento generador de pobreza», así como la denominada «pobreza laboral», un fenómeno que «no es nuevo», pues la UE empezó a hablar de la misma en 2007-2008, pero que se ha acentuado últimamente. En estos momentos más del 30% de las personas en situación de pobreza tienen un empleo.

Susías ha abogado por elevar la media salarial en España, pues el ciclo inflacionista y, sobre todo, el alza de los precios de la energía «se han comido prácticamente» las subidas del salario mínimo.

Ha subrayado que en España «no hemos recuperado el 10% de devaluación salarial que sufrimos en la crisis de 2008. En términos nominales sí, pero en términos reales, por la inflación, no».

Y ha advertido de que hay algunos sectores, como las familias monoparentales, de las que 80% son mujeres con hijos a cargo, no solo padecen la falta de empleo sino también la acumulación de varios a tiempo parcial no deseado por no contar con un sistema de cuidados que las apoyen.

Ha abogado, asimismo, por implementar «políticas de familia reales», como ayudas por hijo a cargo o prestación por crianza.

El presidente de la Red europea contra la pobreza ha recalcado que sin medidas económicas y fiscales que permitan sostener el estado de bienestar, todo lo anterior es «ciencia ficción», y ha expresado su inquietud ante un contexto actual en el que «las políticas sociales pueden sufrir mucho».

Porque a pesar de que desde la UE se están impulsando programas sociales hasta ahora inéditos, como estrategias contra la pobreza y por un empleo de calidad, así como un plan de vivienda accesible, no hay intención de aumentar el presupuesto comunitario en el próximo marco financiero plurianual y se quiere «aumentar significativamente la política de defensa».

«Eso significa que hay que recortar de otros sitios, y generalmente donde más recursos había era en la PAC (Política Agraria Común) y los Fondos de Cohesión. La PAC tiene quien la defienda, de hecho se están echando atrás con los recortes previstos, pero los Fondos de Cohesión no tiene tanta gente que los defienda», ha analizado Susías.

«¿Qué se puede hacer? Depende de la ciudadanía, de a quién pone en el Parlamento y el Consejo Europeo», ha zanjado.