Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- El Colegio de Médicos de Las Palmas ha alertado este martes sobre el creciente intrusismo en la medicina estética, impulsado por la alta demanda de tratamientos en los últimos años, y ha instado a la ciudadanía a verificar que acuden a profesionales cualificados para evitar complicaciones que, en algunos casos, pueden llegar a ser irreversibles.
Según datos de la Sociedad Española de Medicina Estética, a los que se han referido en una rueda de prensa la presidenta del Colegio de Médicos de Las Palmas, Elizabeth Hernández, y el secretario general de la entidad, Nicolás Santana, un 65 % de las actuaciones en este ámbito en España las realizan profesionales no cualificados y un 20 % en entornos que no están regulados.
Además, el 15 % de las primeras consultas de los médicos especializados en estética son para resolver o intentar resolver los efectos secundarios o problemas que se han generado en esas primeras acciones que no han sido realizadas por profesionales cualificados.
Y es que, ha indicado Santana, «no hablamos de un resultado poco favorecedor, sino de complicaciones infecciosas, de necrosis en los tejidos por lesión directa en ellos, de deformaciones físicas que incluso pueden llegar a ser permanentes y también de, en casos extremos, consecuencias que pueden llegar para ser muy graves para la salud de las personas, incluso causarles la muerte».
Desde el Colegio de Médicos han asegurado que están a favor de se realicen estos tipos de tratamiento para mejorar la imagen porque «la medicina estética puede aportar bienestar y mejorar la calidad de vida de muchas personas», pero «siempre en manos expertas médicas, en entornos adecuados y con información honesta y real», ha señalado Hernández.
«No se trata de frenar el uso de la medicina estética», ha insistido el secretario general del Colegio de Médicos al señalar «la medicina estética tiene que existir porque muchas veces se quiere y se requiere y necesitamos que los pacientes sean tratados».
Preguntados por el motivo del aumento del intrusismo en esta rama de la medicina, Hernández ha señalado que «probablemente sea una suma de cosas», pero ha destacado entre ellas la existencia de «una presión muy importante sobre el tema de la estética» y «una influencia clara con las redes sociales mal utilizadas».
«Esas mismas redes sociales es donde se cuelan constantemente marketing y publicidad, y donde hay referentes o ‘influencers’ que realmente están haciendo un trabajo para una marca determinada, pero que a lo mejor también entran en realizar una serie de consejos que no están en el ámbito o la cualificación profesional que tienen», ha aseverado.
El Colegio de Médicos de Las Palmas ha lanzado la campaña ‘¡Evita sorpresas! Pon un médico en tu estética’, que se divulgará en redes sociales, medios de comunicación y de transporte.
Ambos han explicado que los tres pilares de una medicina estética segura son tres: que sea realizada por un médico profesional especializado, que el lugar donde se realiza cumpla con las condiciones hiegiénico-sanitarias y cuente con el equipamiento y protocolos acordes al tratamiento, y que el paciente tenga una información clara sobre qué se le va a hacer, las alternativas y los cuidados posteriores.
Entre los indicios de sospecha Santana ha señalado las «ofertas con precios llamativamente bajos con respecto al mercado para procedimiento que, por su naturaleza, requiere de tiempo, material específico y de calidad, y un profesional adecuado», así como de la falta de información clara sobre quién es la persona que va a realizar ese tratamiento, qué formación tiene y qué respaldo institucional existe detrás.
Ambos han indicado que, para asegurarse de que el profesional que va a realizar el tratamiento es un médico, la ciudadanía cuenta con la página web, el teléfono, el coreo electrónico, el Whatsapp y la sede del Colegio de Médicos a los que puede acudir para consultar si el profesional está colegiado y su especialidad.
Además, Hernández ha destacado como un «motivo claro» para desconfiar que el tratamiento se ofrezca «como algo improvisado, rápido y en un espacio que no tiene garantías».
La presidenta del Colegio ha subrayado también que hay que no hay que fiarse de «esos mensajes que son milagrosos y que te hablan de que no hay riesgo», banalizando la intervención: «No existe en medicina ningún tratamiento sin riesgo».
Santana ha advertido también de que «hay una proliferación de productos no homologados que presentan un claro riesgo, incluso llegando a ser tóxicos para las personas» y que los centros deben estar debidamente autorizados por la autoridad sanitaria. EFE