Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha reconocido este martes como doctora honoris causa a la joven fotoperiodista palestina de 25 años Fátima Hassouna que murió en un bombardeo en Gaza el pasado mes de abril junto a diez miembros de su familia.
Fátima fue víctima de un ataque israelí un día después de saberse que su documental «Pon tu alma en tus manos y camina», dirigido por la iraní Sepideh Farsi y en el que relata la vida en medio del terror de Gaza, iba a proyectarse en el festival de Cannes, ha recalcado el rector de la ULPGC, Lluís Serra.
«Desde este martes, su nombre se suma al de quienes han hecho de la verdad y la dignidad humana su causa vital. Nuestro reconocimiento llega demasiado tarde para protegerla, pero no para honrar su legado, preservar su memoria y afirmar que su trabajo no será silenciado», por lo que «su madre, que ha sobrevivido a la masacre y el abominable genocidio perpetrado en Gaza, recibirá en los próximos días este reconocimiento», ha referido Serra.
Además de recordar que su investidura a título póstumo, a la que ha seguido la proyección de su documental, es una iniciativa de la directora de Cooperación de la ULPGC, Nasara Cabrera, el rector ha subrayado que con ella la institución académica pretende «honrar la voz silenciada de un pueblo que merece ser defendido».
«Aparte de niños, mujeres y sanitarios, queremos denunciar y homenajear especialmente a periodistas como Fátima, impunemente exterminados por un gobierno y un ejército que parecen no tener corazón ni alma», ha apostillado.
En representación de la ONG Plan Internacional, con la que la fotoperiodista colaboraba, Ana Mora ha manifestado emocionada que «es de justicia poner en su sitio a estos perfiles de mujeres jóvenes activistas que se dedican, como hizo Fátima, a contar lo que está pasando hasta en los momentos más difíciles».
Mora ha explicado que esta ONG trabaja en más de 85 países para defender la igualdad de las niñas y la juventud, de ahí que Fátima colaborara con ella desde Gaza.
A juicio del rector de la ULPGC, «en estos meses hemos presenciado una discusión inútil y estéril destinada más a diluir responsabilidades que a comprender el sufrimiento humano. Se ha intentado reducir lo ocurrido a una especie de enfrentamiento simétrico, cuando los testimonios de Naciones Unidas, organizaciones humanitarias, médicas y de derechos humanos insistían, una y otra vez, en la desproporción y en la necesidad urgente de proteger de un genocidio a quienes no tienen dónde refugiarse».
Nasara Cabrera, quien ha recordado que es nieta de palestino y miembro de esa comunidad en Canarias, ha resaltado que la investidura de Hassouna inaugura también el ágora de los derechos humanos que la ULPGC dedica este año a las personas refugiadas y migrantes.
Cabrera ha considerado «un orgullo» que la ULPGC «se posicione en el lado correcto de la historia» y ha resaltado que casi el 95 % de la población gazatí es actualmente «doblemente refugiada», al tiempo que ha condenado que, pese al alto el fuego, «el genocidio contra la población civil palestina en Gaza y contra la de Cisjordania continúa».
«El asesinato de Fátima Hassouna forma parte de la política de silenciamiento de Israel contra aquellas voces que visibilizan y muestran la evidencia de la violación flagrante de los derechos humanos, es una de las 200 personas periodistas asesinadas», ha aseverado. EFE








