Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La Sinfónica de la Radio de Baviera, considerada una de las mejores orquestas del mundo en la actualidad, regresa a Canarias después de 25 años bajo la batuta del prestigioso director estonio Paavo Järvi, con dos programas en Tenerife y Gran Canaria dedicados a obras de Mozart, Bruckner y Schubert.
Los conciertos se celebran en el marco de la 42ª edición del Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) el sábado 10 y domingo 11 de enero en el Auditorio de Tenerife y el lunes 12 y martes 13 en el Auditorio Alfredo Kraus de Gran Canaria, todos ellos a las 19.30 horas, salvo el del domingo que comenzará a las 19.00 horas.
El director artístico de la formación, Benjamin Schwartz, ha detallado que aunque quizá sea un poco inusual no tener un solista fue «una decisión consciente» al idear el programa con el propósito de destacar la orquesta y permitirle «mostrar sus mejores cualidades».
El primer programa, el 10 de enero en Tenerife y el 12 de enero en Gran Canaria, arrancará con la Sinfonía nº 31 ‘París’, de Wolfgang Amadeus Mozart, una obra que pasó a la historia por ser la primera en la que el compositor incluyó el sonido de los clarinetes y en la que utilizó la orquesta más grande que había empleado hasta la fecha, han explicado desde la organización del festival.
En la segunda parte, la orquesta interpretará la Sinfonía nº 9 ‘La Grande’ de Franz Schubert, una partitura desempolvada entre varios archivos olvidados por Robert Schumann, quien la consideró como el logro más grande en la música instrumental desde Beethoven.
El segundo programa, correspondiente a los conciertos del 11 de enero en Tenerife y el 13 de enero en Gran Canaria, explorará la madurez de Mozart con la Sinfonía nº 38 ‘Praga’, donde los instrumentos de viento toman un protagonismo que supuso un punto de inflexión en la obra del compositor.
En la segunda parte, la orquesta dará un salto al Romanticismo con la Sinfonía nº 4 ‘Romántica’ de Anton Bruckner, que en su momento encumbró al compositor y que aún hoy es un reto para la Sinfónica de la Radio de Baviera.
Järvi ha manifestado que en la interpretación de estas piezas lo relevante es «encontrar la vida interior» de cada una de ellas y que «la paradoja es que, por muy alegres, ligeros y sorprendentes que sean los sonidos modernos, quizá sea una de las cosas más difíciles de tocar debido a su transparencia».
Preguntado por lo que supone para él ponerse al frente de la formación bávara, ha respondido que «cuanto mejores sean los músicos, más calidad y más fantasía se puede sacar de la orquesta.»
Y que, por ello, «cuanto mejor sea la orquesta, más tiempo necesitarás ensayar, porque tendrás más posibilidades de profundizar en los detalles y encontrar algo especial. Con una orquesta de nivel medio, sabes que ese es su nivel y que no puedes ir más allá. Pero en una gran orquesta no hay límites, como en nuestro caso».
En la rueda de prensa también ha participado el músico español Ramón Ortega, oboe principal de la orquesta, de la que forma parte desde hace 18 años y en la que tocan cuatro españoles: dos fagotistas, un contrabajista y él.
Ortega ha destacado que en el ADN de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera está el «dar siempre la mayor calidad» y que su aspiración de cara a estos cuatro conciertos es «tocar al máximo nivel». EFE