Miembros de las fuerzas de seguridad vigilan este martes en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el desembarco del alijo de diez toneladas de cocaína que transportaba el carguero United S. EFE/Ramón de la Rocha

A prisión seis de los 13 tripulantes del barco apresado con casi diez toneladas de cocaína

Madrid (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha enviado este martes a prisión a seis de los trece tripulantes detenidos en el barco apresado a 535 kilómetros de Canarias con el mayor alijo de cocaína aprehendido hasta la fecha en el mar por las fuerzas de seguridad europeas: 9.994 kilos.

Se trata de cuatro ciudadanos turcos, un húngaro y un serbio, mientras que a los otros 7 detenidos, todos de origen indio, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4, a petición de la Fiscalía Antidroga, les ha dejado en libertad provisional con medidas cautelares al existir indicios de que fueran coaccionados con un arma para cargar la droga en la embarcación, han informado a EFE fuentes jurídicas.

No obstante, y a la espera de comprobar este extremo, el magistrado les ha impuesto la obligación de comparecer todos los lunes en el juzgado más próximo a su residencia, retención de sus pasaportes, prohibición de salida del territorio nacional, y comunicación de un domicilio en España en el que recibir notificaciones.

A los seis que han ido a prisión se les imputan hechos constitutivos de delitos contra la salud pública, por tráfico de sustancias o productos que causan grave daño a la salud, de extrema gravedad por ser la cantidad incautada notablemente superior a la considerada como de notoria importancia y por el empleo de embarcación como medio de transporte específico, y realizados con pertenencia a una organización delictiva.

A uno de los detenidos se le atribuye además un delito de tenencia ilícita de armas en relación con el arma que fue intervenida en la embarcación y de la que se habría servido para amenazar a los siete tripulantes que han quedado en libertad.

El buque United S, de bandera de Camerún, fue abordado en el Atlántico por agentes de grupo de operaciones especiales de la Policía, GEO, en una operación en la que también intervino la Armada Española y contó con la colaboración de la agencia antidroga estadounidense (DEA).

El barco fue conducido al puerto de Santa Cruz de Tenerife y allí el jefe de la brigada central de estupefacientes de la Policía Nacional, Alberto Morales, resaltó la relevancia de la denominada operación ‘Marea Blanca’.

Por un lado, por la cantidad de droga intervenida, casi 10 toneladas, lo que supone la mayor aprehensión de cocaína en alta mar desde 1999, cuando se intervino el buque Tammsaare que transportaba 7.500 kilos de cocaína en su proa.

Por otro, según explicó, porque la mercancía se la iban a repartir distintas organizaciones que estaban dispuestas a recogerla en alta mar, lo que precipitó el abordaje del buque, que supuestamente transportaba un cargamento de sal desde Brasil con destino a un puerto en Turquía, desde donde había partido meses atrás.

De hecho, parte de la cocaína, aproximadamente una tonelada repartida en 37 fardos situados en la zona de estribor, estaba dispuesta para su descarga inmediata.

El resto de la cocaína estaba almacenada en una de las dos bodegas de las que dispone la embarcación, donde los fardos iban intercalados entre líneas de un cargamento de sal.

La investigación, coordinada y dirigida por la Fiscalía Especial Antidroga y el Juzgado Central de Instrucción 4, se centró en una organización dedicada, supuestamente, a la exportación de «ingentes cantidades» de cocaína desde Sudamérica hacia Europa, y ha supuesto «un golpe contundente» a las redes internacionales dedicadas al tráfico marítimo de cocaína en el Atlántico, según destacó el lunes la Policía Nacional en una nota de prensa.EFE