Imagen de archivo de las Cañadas del Teide. EFE/Alberto Valdés

Tenerife acumula siete enjambres sísmicos en febrero aunque remite la emisión de gases

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Los científicos que monitorizan la actividad sísmica anómala bajo Las Cañadas del Teide llevan contabilizados siete enjambres sísmicos en lo que va de mes, si bien otros parámetros como la deformación del terreno no han registrado cambios y la emisión de gases ha remitido.

Así lo han constatado las campañas de geoquímica reciente y lo han puesto en común los participantes del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) en su reunión de este viernes, a cuya conclusión han insistido en que los eventos sísmicos no implican un aumento de la probabilidad de erupción a corto ni medio plazo en Tenerife.

También recalcan en un comunicado difundido por el Gobierno de Canarias que el terremoto localizado este jueves entre Tenerife y Gran Canaria, de magnitud 4.1 y ampliamente sentido por la población, «no parece mostrar una relación directa» con los enjambres de este último mes en Las Cañadas, los cuales confirman que la actividad anómala detectada desde 2016 «continúa en aumento».

El comité científico del Pevolca resalta que sigue «analizando al detalle» la evolución de esta actividad y que «se está reforzando la vigilancia volcánica».

Recuerda que desde el pasado 7 de febrero y hasta la fecha se han registrado varias series de eventos sísmicos de baja frecuencia y siete enjambres sísmicos de cientos de eventos híbridos en Tenerife.

Sobre la sismicidad de baja frecuencia, especifica que se localiza en la zona oeste de Las Cañadas del Teide a una profundidad de entre 7 y 9 kilómetros, y añade que esta actividad con series de pulsos no se había observado previamente con esta duración y continuidad, y que en otras ocasiones se había producido de forma más esporádica.

Abunda en que eventos de baja frecuencia se vienen detectando desde 2016 y suelen estar relacionados con movimientos de fluidos.

El evento más significativo de este tipo se produjo el martes 10 de febrero como una señal continua de baja frecuencia cuya máxima intensidad se alcanzó entre las 8.45 y las 10.15 horas.

Respecto a los eventos sísmicos de carácter híbrido más recientes, los registrados en los últimos ocho días, el comité especifica que el primero, desde las 23.00 horas del 18 de febrero a las 7.00 horas del 20, contabilizó 2.500 eventos de muy baja magnitud.

El segundo tuvo lugar entre las 20.00 horas del 21 de febrero y las 13.30 del 22, con al menos 800 eventos con dos fases de actividad.

El tercer enjambre comenzó a las 00:15 del 23 de febrero y terminó a las 9.00 del 24, con tres familias de eventos; y el cuarto se produjo entre las 18:00 del 24 de febrero y las 18:00 del 25 en forma de pulsos.

El comité científico del Pevolca indica que estos enjambres se han localizado a una profundidad de entre 7 y 9 kilómetros, más superficiales que los registrados previamente a 2026; son de muy baja magnitud y no han sido sentidos por la población.

Precisamente este es uno de los indicios que manejan los científicos para descartar una intrusión magmática, pues todas las erupciones históricas en Tenerife han estado precedidas de terremotos sentidos.

Otros parámetros son la deformación del terreno, que ha sido de dos centímetros en los últimos tres años, y las emisiones de gases que, según el último reporte del Pevolca, han disminuido. EFE