Santa Cruz De Tenerife (EFE).- El presidente canario, Fernando Clavijo, ha pedido a la oposición, y particularmente al PSOE, que «ayude» a sacar adelante la mayor parte del decreto Canarias, un texto «de máximos» que aprovecharán futuros gobiernos para tener unas islas pertrechadas y fortalecidas ante un horizonte «muy complicado».
En su respuesta a los grupos de la oposición durante la primera jornada del debate sobre el estado de la nacionalidad, Fernando Clavijo ha agradecido «el tono» del portavoz socialista, Sebastián Franquis, y del de NC-BC, Luis Campos, y ha pedido un «diálogo fructífero» para buscar acuerdos por el interés general de los canarios.
No obstante, también ha criticado al PSOE por intentar «apropiarse» del rechazo a la guerra que, ha dicho, no es patrimonio del citado partido, y ha recriminado al presidente Pedro Sánchez que no haya llamado a los portavoces parlamentarios ni haya «dado la cara» en el Congreso ni convocado la conferencia de presidentes.
Ese tacticismo, oportunismo y uso de eslóganes para intentar rentabilizar la situación sin contar para las decisiones trascendentales con las Cortes «es el caldo de cultivo para los autoritarismos», ha advertido Clavijo.
Respecto al debate iniciado este martes, el presidente regional ha dicho que no ha dibujado una Canarias idílica, con una visión paradisíaca o un mundo dulce, sino que ha planteado cuatro grandes retos para afrontar el futuro desde la solvencia y la unidad.
Y precisamente por estar preocupados porque «las vemos venir negras» se ha desarrollado el Decreto Canarias porque el momento requiere altura de miras, sobriedad y capacidad de diálogo, al tiempo que ha apostillado que su gabinete se está esforzando para que la clase media «se recupere» de los cuatro años del anterior Ejecutivo socialista.
Entre otras cifras, Clavijo ha asegurado que con el PSOE aumentó la pobreza en Canarias mientras que ahora el dato es el más bajo históricamente y se están edificando 5.000 casas porque, ha continuado, «hemos cambiado las reglas del juego con cabildos y ayuntamientos» para revertir la tendencia, y el resultado es que «ustedes hacían planes, nosotros viviendas».
También ha criticado «el concepto de justicia social del PSOE, que es que la fiesta de los catalanes la paguen los canarios», y ha emplazado al portavoz socialista a que le presente una propuesta de financiación con el compromiso de tener una respuesta de su Ejecutivo en quince días, «lo que no se puede decir del Gobierno de España».
Al portavoz de NC-BC, Luis Campos, el presidente le ha indicado que el decreto Canarias no es el maná que va a resolver todo pero sí ayudará a desarrollar el autogobierno y, ha continuado, comparte su preocupación por el papel de la UE y el avance de la ultraderecha, y por ello su obligación es «estar preparado».
Y al Gobierno canario le gustaría tener detrás de esta tesis «a la inmensa mayoría de esta Cámara» y contar con su respaldo incluso, ha proseguido, para «pinchar» al Estado en las negociaciones del nuevo marco económico europeo, ya que «los votos son los votos y a lo mejor nos sacrifican por la naranja valenciana».
También ha conminado al portavoz parlamentario a que no confunda diálogo y consenso con gobierno, pues Clavijo pide la unidad de la Cámara «para defendernos, pero aquí ya tenemos un pacto estable y NC-BC no forma parte de este Gobierno y por lo tanto no tiene que decirme a mí que tengo que aceptar lo que me diga».
Al respecto, ha acusado a NC-BC de haber abandonado el nacionalismo canario porque está «en otras tesis» y aún así le ha resultado sorprendente ver a Luis Campos «defendiendo a Pedro Sánchez, al señorito de la finca, como buen medianero», algo que le ha «entristecido».
Al portavoz de Vox, Nicasio Galván, le ha indicado que no tiene nada que ver con la sociedad que ha dibujado, en la que «una mujer tiene que estar en casa, parir chiquillos y estar a las órdenes del hombre», para señalar que hará todo lo posible «para que ustedes nunca gobiernen esta tierra, pero también para que se presenten en libertad» a los comicios.
En cuanto a la política energética, ha considerado que Vox mezcla «churras con merinas en un batiburrillo y, qué quiere que le diga, no quiero energía nuclear en las islas».
Respecto a la inmigración, ha señalado Clavijo que ha sido crítico con las políticas europeas en un continente que fue desvalijado por Europa y expuesto al cambio climático, pero también ha subrayado que no se puede machacar a los más débiles cuando cruzan la frontera y, al llegar sin documentación, darles una respuesta.
Y «viene aquí a dar lecciones de economía, entonces ¿le va a pedir a su amado líder Donald Trump que quite los aranceles?, porque a ver cómo le dice a los industriales canarios que quiere suprimir el AIEM», ha enfatizado Clavijo, quien ha pedido explícitamente al portavoz de Vox que defina su posición respecto a la guerra en Irán.
Es evidente que Vox representa a una parte de votantes en Canarias pese a que defiende «tirar a la basura los avances de la mujer» y suprimir instituciones, algo sobre «lo que debemos hacer autocrítica» por la frustración generada tras 40 años de un sistema democrático «imperfecto, pero que es el mejor» para el funcionamiento social.
También ha defendido las alianzas de nacionalistas en el Parlamento europeo como beneficiosas para las islas y ha cuestionado que en el momento de votar las políticas comunitarias Vox elegirá «a la naranja valenciana en vez de al plátano canario». EFE