Foto de archivo del entrenador de la Unión Deportiva Las Palmas, Luis García. EFE/Quique Curbelo
Foto de archivo del entrenador de la Unión Deportiva Las Palmas, Luis García. EFE/Quique Curbelo

Luis García desconfía de un Albacete peligroso en sus transiciones

Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- El entrenador de la UD Las Palmas, Luis García, espera que su equipo prolongue el próximo lunes en Albacete la reacción experimentada en las dos últimas jornadas de LaLiga Hypermotion, y que sepa leer el partido para hacer daño a un rival que tiene un juego «muy reconocible» y peligroso en las transiciones, según ha avanzado este sábado.

El técnico asturiano desconfía de los últimos resultados del conjunto manchego, al que no considera un rival defensivo, y recuerda que esta misma temporada fue capaz de eliminar de la Copa del Rey al Real Madrid.

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Luis García entiende que el Albacete ocupa una «posición tranquila» en la clasificación, pero intentará ganar para alejarse aún más de la zona de descenso, y destaca que es un equipo «peligroso» porque a su juicio «sabe a lo que juega, transita con mucha velocidad y ocupa el área con mucha gente».

Por todo ello, cree que deberán estar muy atentos «a las vigilancias defensivas, a estar ordenados con el balón, ser sólidos, ganar duelos y fuertes en situaciones a balón parado».

El profesional ovetense apunta que en esta competición puedes pasar en dos jornadas «del cielo al infierno», y recuerda que ahora afrontarán cinco encuentros en tres semanas, por lo que necesitará «de todos los jugadores, que estén enchufados, porque cada partido será una final».

En ese sentido, para el choque en el estadio Carlos Belmonte tendrá a su disposición a toda la plantilla con la única excepción de Jeremía Recoba, lesionado de larga duración.

«Bendito problema, porque tenemos muchas variantes, muchas soluciones para jugar con diferentes estructuras», ha analizado, antes de afrontar un partido en el que pretenden enlazar la tercera victoria liguera consecutiva, que reforzaría su mensaje y supondría «un golpe moral muy importante». EFE