Santa Cruz de Tenerife, 17 mar (EFE).- La jurista y activista senegalesa Fatou Ndiaye ha afirmado este martes que, aunque Senegal ha alcanzado avances importantes en la representación política de las mujeres, las estructuras patriarcales y las barreras culturales continúan limitando su participación plena en la sociedad y el gobierno.
En un acto en el Parlamento de Canarias, Ndiaye ha recordado que la Asamblea Nacional de Senegal cuenta con 155 miembros, de los cuales 70 son mujeres, gracias a la ley de paridad absoluta aprobada el 28 de mayo de 2010.
Esta legislación asegura listas electorales equilibradas y está supervisada por el Observatorio Nacional por la Paridad, organismo independiente encargado de velar por su cumplimiento y formular recomendaciones para promover la igualdad de derechos, ha explicado.
No obstante, Ndiaye ha destacado que la igualdad formal no siempre se refleja en la práctica.
«Actualmente tenemos únicamente cuatro ministras en un gobierno de 25 miembros», lo que evidencia las limitaciones que impone el sistema patriarcal y los obstáculos culturales y religiosos en el país, ha lamentado.
Según la activista, estas barreras frenan el protagonismo de las mujeres y dificultan que ocupen posiciones de liderazgo y decisión política.
En este sentido, ha subrayado la importancia de la autonomía financiera de las mujeres como base para su participación plena.
Asimismo, ha advertido de que en el mundo rural muchas mujeres desconocen sus derechos constitucionales, lo que reduce su capacidad de participación política y social.
Ndiaye ha resaltado también el papel fundamental de las mujeres rurales en la economía y la sociedad senegalesa.
“Si hoy estamos aquí también es gracias a estas mujeres, pilares escondidos que hay que reconocer y fortalecer”, ha apostillado.
Ha hecho hincapié en que el trabajo de fondo incluye educación, organización en cooperativas y asociaciones, además de la promoción del emprendimiento femenino.
Pese a los avances legislativos y la presencia de mujeres en la Asamblea Nacional, ha concluido, la igualdad de género plena requiere superar las barreras impuestas por el patriarcado, la religión y las costumbres.
“Si quieres ir deprisa, ve solo; si quieres ir lejos, ve acompañando. Y nosotros, las mujeres en África, lo estamos haciendo”.