Santa Cruz de Tenerife (EFE).- La borrasca ‘Therese’ ha dejado a lo largo de este jueves incidencias leves en el archipiélago, hasta 115 según ha contabilizado el Centro del 112 del Gobierno de Canarias, la mayoría, 91, en Tenerife y relacionadas con el viento, y once cancelaciones y cuatro desvíos en los aeropuertos canarios.
Se espera que la borrasca se intensifique durante la noche, según un aviso especial emitido por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que prevé que el temporal muestre en las próximas horas un nuevo aumento de la inestabilidad en Canarias, con chubascos que pueden ir acompañados de tormentas y granizo pequeño en las islas occidentales, además de precipitaciones localmente fuertes o muy fuertes y persistentes en las vertientes sur y oeste de La Palma y Tenerife.
También se prevé que continúen las rachas de viento muy fuertes de componente suroeste, con probabilidad de superarse los 90 kilómetros por hora en cumbres y zonas a sotavento de las islas de mayor relieve.

En cuanto a las cancelaciones de vuelos, según ha informado Aena, en el aeropuerto de La Palma se han producido siete cancelaciones con origen Tenerife Norte, tres con Gran Canaria y uno con origen Tenerife Sur.
Respecto a los desvíos, un vuelo procedente de Munich con destino Gran Canaria fue desviado a Fuerteventura, uno con destino El Hierro desde Tenerife Norte tuvo que regresar al aeropuerto tinerfeño, mientras que en Lanzarote dos vuelos fueron desviados a Fuerteventura, uno procedente de Sevilla y otro de Leeds, en Reino Unido.
De acuerdo con los datos que publica la Agencia Estatal de Meteorología en su página web, la borrasca ha traído un tiempo gélido a las cumbres de Tenerife y La Palma, con -4,5 ºC en Izaña y -2,8º en las Cañadas del Teide, y -3,2 ºC en el Roque de los Muchachos.
Las mínimas se han acercado también esta noche al punto de congelación en otras dos islas, con 1,6 ºC en San Mateo, en Gran Canaria, y 2,4 ºC en el Alto Igualero, en La Gomera, y continúan siendo las temperaturas más bajas registradas a lo largo de esta jornada.
Sobre las rachas de viento, en Izaña se han alcanzado los 91 kilómetros por hora, en Alto Igualero los 86, en la Cruz de Tejeda, en Gran Canaria, los 74 km/h, en Arico (Tenerife) los 72 km/h y en Sabinosa, El Hierro, las rachas llegaron a 68 km/h.
Las precipitaciones en cambio continúan siendo moderadas. Se han alcanzado los 36 litros por metro cuadrado en la Vega de San Mateo, en Gran Canaria; los 32,8 en Cuevas del pinar y los 19,9 en Las Tirajanas, también en Gran Canaria, mientras que en El Paso (La Palma) el acumulado ha sido de 19,6l por metro cuadrado.
La borrasca también ha dejado estampas como la construcción de un muro de arena en la playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, y otras medidas más habituales durante borrascas y temporales como el cierre de la avenida marítima de Garachico al tráfico ligero o el cierre de la avenida de Las Aguas en San Juan de la Rambla, por peligro ante la subida del nivel del mar.

Therese ha obligado asimismo a suspender la actividad lectiva tanto en centros educativos como en universidades, así como buena parte de las actividades deportivas programadas al aire libre o las culturales.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha hecho este jueves al mediodía «un llamamiento especial» a la prudencia a toda la población de la isla por la borrasca, puesto que «lo peor está por llegar» y se prevén fuertes lluvias, especialmente en el sur y suroeste de la isla, así como en el área metropolitana, con especial riesgo durante la madrugada.
«Hacemos un llamamiento especial a la población, tenemos alertas por lluvia, viento y fenómenos costeros, y además la cota de nieve ha bajado a los 1.600 metros, todos los modelos indican un riesgo muy importante, así que mantendremos las restricciones del plan de emergencias», manifestó Dávila tras una reunión con los coordinadores de emergencia municipales.
El jefe de Protección Civil del Cabildo, Néstor Padrón, ha indicado que se esperan de hasta 60 litros por metro cuadrado en 12 horas, un fenómeno que no es habitual por su duración y que se puede prolongar todo el fin de semana. EFE