Santa Cruz de Tenerife (EFE).- La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias ha destinado 16,8 millones de euros al nuevo Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) en Tenerife, La Gomera, Lanzarote y Fuerteventura, con el objetivo de atender a unas 1.500 personas en situación de dependencia.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, ha señalado este miércoles en una rueda de prensa que el contrato, ya adjudicado y con una duración inicial de un año prorrogable por otro, permitirá realizar «una cobertura efectiva y homogénea en todo el archipiélago, ofreciendo una calidad común con un control público y una supervisión comparable”.
Este nuevo servicio se suma al que ya se presta en La Palma, Gran Canaria y El Hierro, donde atiende a más de 1.800 usuarios a través de convenios con los cabildos insulares, que también han visto incrementado el precio por hora hasta niveles similares al nuevo contrato, según ha referido.
Candelaria Delgado ha enmarcado la iniciativa en la necesidad de corregir una de las debilidades del sistema de dependencia en Canarias, al señalar que muchos beneficiarios con prestación reconocida no podían hacerla efectiva por falta de empresas que prestaran el servicio.
“La situación de muchos usuarios no es que no quieran hacer efectiva la prestación, sino que no encuentran empresas o servicios que se lo presten”, ha afirmado la consejera, quien ha añadido que el nuevo contrato busca “paliar esta carencia” especialmente en islas como Lanzarote, Fuerteventura o La Gomera.
El Servicio de Ayuda a Domicilio está dirigido a personas con dependencia reconocida y tiene como finalidad facilitar su permanencia en el entorno habitual mediante apoyos en actividades básicas de la vida diaria, atención doméstica y acompañamiento social.
Entre las prestaciones figuran la ayuda en higiene personal, alimentación o movilidad, la supervisión de la medicación, así como tareas de mantenimiento del hogar como limpieza, compra o lavado de ropa, además de apoyo emocional para reducir situaciones de aislamiento.
El modelo se basa en una atención individualizada, con una evaluación previa de cada usuario y la intervención de personal cualificado en atención sociosanitaria.
Para la prestación del servicio se prevé un equipo de más de 550 profesionales, entre ellos 545 auxiliares de ayuda a domicilio, además de personal de coordinación y administración, que cubrirán unas 700.000 horas de atención.
Los usuarios se distribuyen según su grado de dependencia, con un 60 % en grado II y un 20 % en los grados I y III, con intensidades de atención que oscilan entre 20 y 94 horas mensuales.
La consejera ha destacado que el contrato incorpora mejoras laborales y condiciones que incluyen el pago de desplazamientos, con el objetivo de facilitar la cobertura en zonas alejadas y afrontar la falta de personal en el sector sociosanitario.
“Vamos a garantizar que toda persona usuaria que lo necesite, con independencia del lugar donde viva, se le preste ese servicio”, ha asegurado Delgado.
El servicio comenzará a implantarse a partir del 1 de mayo de forma progresiva, según ha explicado la directora general de Dependencia, que ha indicado que no todos los usuarios estarán incorporados desde el inicio.
Actualmente, unas 4.800 personas permanecen en lista de espera en Canarias para acceder a este tipo de prestación, por lo que la puesta en marcha del servicio y el refuerzo en el resto de islas buscan reducir esa demora.
La iniciativa se enmarca en la estrategia autonómica para reforzar la atención domiciliaria y favorecer que las personas dependientes permanezcan en su entorno, evitando su institucionalización en centros residenciales cuando no sea necesario. EFE