Santa Cruz de Tenerife (EFE).- El Gobierno de Canarias considera que los hechos que se están produciendo para el desembarco en Tenerife del crucero Hondius le están dando la razón, puesto que por ahora se han confirmado dos casos de hantavirus entre los pasajeros y la operativa aérea ha ido variando, pese a que podría haber concluido perfectamente en un día, en lugar de en dos.
«A lo mejor el Gobierno de España no está acostumbrado a que Canarias opine y decida, pero eso no quiere decir que las relaciones se vayan a romper», ha declarado tras la reunión del Consejo de Gobierno el portavoz del ejecutivo regional, Alfonso Cabello (CC), quien ha subrayado que lo importante ahora es que el operativo concluya de la mejor manera posible.
Ha precisado que el Gobierno de Canarias aún no ha decidido si va a ejercer actuaciones judiciales después de que el Estado decidiera «unilateralmente» que el barco fondeara en el puerto de Granadilla a pesar de que el ejecutivo de Canarias ordenara a la Autoridad Portuaria de Tenerife que no autorizara su entrada.
En todo caso, ha dicho que no es el momento de hacer observaciones sobre si esto responde a «una relación colonial», como ha hecho la presidenta del Cabildo de Tenerife, y ha subrayado que el ejecutivo canario no busca la confrontación ni va a dejar de acudir a ninguna reunión con el Gobierno de España.
«El Gobierno de Canarias tiene un criterio propio y eso molesta, pero no hemos roto ningún tipo de relación institucional», ha insistido el portavoz.
Cabello ha asegurado que el Gobierno de Canarias no ha buscado «el choque por el choque» y ha negado que haya querido utilizar el miedo al hantavirus en una estrategia de enfrentamiento con el Gobierno de España.
En todo momento, el objetivo ha sido que el operativo se desarrollara con todas las garantías de seguridad para la población y para los técnicos y profesionales canarios que participan en esta misión.
Para lo cual se han exigido tres premisas: saber el estado de salud de cada pasajero y si se les iban a hacer pruebas PCR, que la operación se desarrollara en el tiempo mínimo posible y que la operativa aérea estuviera garantizada.
Defiende que todos los pasajeros podrían haber salido en un solo día
Ha explicado Cabello que el Gobierno decidió no autorizar el fondeo porque a medida que se aproximaba el domingo no se despejaban las dudas sobre las pruebas realizadas a los pasajeros y se daba por hecho que ese día saldrían el 90 % de las personas pero quedaría un 10 % para el vuelo a Australia el lunes.
«Planteamos que había capacidad suficiente para distribuir a ese 10 %» en los vuelos del domingo, cuando el avión a Países Bajos voló con 150 plazas vacías, pero «se nos respondió que era complicado por cuestiones diplomáticas y se anunció unilateralmente que el operativo terminaría el lunes».
«Aplicando el sentido común, este operativo podría haber terminado perfectamente ayer» y, al final, «hay dos personas contagiadas que estuvieron en contacto con Canarias», ha lamentado el portavoz.
En cuanto a las dudas sobre la posible presencia de roedores en el barco susceptibles de extender el hantavirus si nadaban a tierra, Cabello ha dicho que ese es uno de los factores planteados por el Gobierno de Canarias entre otros muchos, pero ha sido caricaturizado.
De hecho, la respuesta del Ministerio de Sanidad no fue que era imposible que ocurriera, sino muy poco probable, ha precisado. EFE










