Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Lanzarote, única isla en la que continúa vigente la situación de emergencia hídrica, prevé superarla en enero de 2027, según ha dicho este jueves su consejero de Aguas, Domingo Cejas.
En una reunión con los siete consejos insulares de aguas promovida por la Consejería regional de Política Territorial para analizar la situación hídrica del archipiélago, Cejas ha explicado que la de Lanzarote es «muy delicada y comprometida, principalmente, por las infraestructuras obsoletas» que tiene, «de más de 40 años».
Sin embargo, ha considerado que la declaración de emergencia hídrica en la isla «ha servido para acortar los plazos de ejecución de obras e inversiones en varios puntos, mejorar la desalación y actuar en las redes de transporte y de servicio, que pierden más del 50 % de la producción».
El también consejero del ramo ha recordado que el Consorcio del Agua de Lanzarote se ha hecho cargo del servicio hace un mes, por lo que «ya es público y ahora toca asumir la gestión y la ejecución con mayor responsabilidad».
Cejas ha subrayado que en este tiempo ya se han producido mejoras, de forma que los cortes programados del suministro que afectaban a hasta veinte pueblos, ahora «han bajado a cuatro o cinco como máximo» y en el norte a solo dos, cuando antes afectaban a entre un 80 y un 90 %.
«Aquí lo que toca ahora es hacer mucha inversión, pero sobre todo también gestión. De aquí a enero esperamos poder decir que salimos de la emergencia hídrica», ha asegurado.
Antes de presidir este encuentro, el consejero regional de Aguas, Manuel Miranda, ha informado de que los siete cabildos caminan juntos en la tramitación de sus correspondientes planes hidrológicos, que se encuentran ya en la última fase de su aprobación, que tendrá que hacerse efectiva antes del 31 de diciembre de 2027.
Miranda ha criticado al Gobierno estatal por «no hacer caso a Canarias», ya que «no ha trasladado ni confirmado aún la solicitud de 20 millones de euros» correspondiente a este ejercicio para infraestructuras hidráulicas, «ni ha hablado» con esta comunidad autónoma sobre el convenio de obras en este ámbito, por lo que el Ejecutivo regional «tendrá que navegar solo, con la ayuda de los distintos cabildos y municipios».
A juicio del consejero, esa colaboración entre administraciones canarias, junto al incremento de las lluvias, es lo que ha permitido a Gran Canaria y Fuerteventura superar las emergencias hídricas que sufrían.
Además de los problemas que presenta Lanzarote, al Gobierno canario le preocupa la producción y las infraestructuras de saneamiento de La Graciosa.
«El tiempo ha ayudado, pero no nos podemos parar ahí. Tenemos que seguir trabajando porque el problema hidráulico en Canarias sigue siendo serio, hay déficit de infraestructuras», ha advertido Miranda, quien ha precisado que la mayor preocupación es «garantizar el suministro de agua a residentes, el turismo y el sector primario»-
Para ello, ha dicho, «hay que aumentar la producción del agua y rentabilizarla a base de reducir y optimizar las pérdidas que se producen en las redes, además de reutilizarla», esta última «una cuestión pendiente».
«Estamos empeñados y trabajamos tanto en aumentar el número de desaladoras, en el caso de que haga falta en alguna isla, pero también, casi más importante, en que las depuradoras estén al día porque tenemos a la Unión Europea muy pendiente de lo que hagamos en ese tema», ha aseverado.
El consejero ha detallado que el Gobierno canario tiene presupuestados para este año de entre 30 y 40 millones de euros para infraestructuras hidráulicas, una cuantía que «es variable porque unas obras se están haciendo y otras se están planificando».
«La idea es que tengamos financiación para las obras que en estos momentos tienen proyectos aprobados y proyectos que se puedan ejecutar. Esa es nuestra preocupación. Podemos tener muchísimo dinero, pero si no tenemos proyectos terminados, culminados y dispuestos para hacerse, da igual, porque dinero te puede sobrar», ha afirmado. EFE










